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MÁS DE 22.000 ASISTENTES

Éxito rotundo de la primera edición del Barcelona Beach Festival

El debut de Barcelona Beach Festival como primer festival en la playa de Barcelona se salda con notable alto. Más de 22.000 personas pudieron disfrutar de las sesiones de David Guetta, Avicii y Steve Angello en un festival que ya trabaja en su segunda edición.

@europa_fm | Barcelona  | Actualizado el 16/10/2015 a las 13:21 horas

Era la primera vez que David Guetta, Avicii y Steve Angello coincidían la misma noche sobre el mismo escenario. Un trío de ases que prometía desde el principio y que no defraudó a los más de 22.000 asistentes que se concentraron en la playa de la Paz, la última de Barcelona, colindante con San Adrián del Besós y a las puertas de la desembocadura del río Besós. Aunque si de cartas hablamos, el orden de la sota, caballo y rey fue: Steve Angello, Avicii y David Guetta. El DJ francés superó con creces el show ofrecido por la pareja de suecos que le procedieron.

David Guetta, quizá por proceder del país vecino, mantuvo el feeling perfecto con el público durante las casi dos horas que duró su actuación. La gente tenía ganas de Guetta, David tenía ganas de Barcelona. De hecho, algunas de las palabras que pronunció en directo fueron "es mi primera vez en Barcelona, en la playa... ¡es como un sueño!". Lo más cerca que ha estado fue teloneando en 2010 el último concierto de The Black Eyed Peas en Cornellà (Estadio del RCD Espanyol), ya que canceló su actuación en el Barcelona Summer Week de 2009 (ese efímero festival que reunió a Tiesto, Armin Van Buuren, Erick Morillo, Fedde LeGrand o Cedric Gervais ante más de 50.000 personas).

El arenal estaba repleto hasta la silla del socorrista y el coso se hundió con los primeros capotes de Show me down, canción que Cher interpretó en 1966 y que más tarde versionó Nancy Sinatra.

David Guetta no tuvo piedad. Descargó artillería pesada, trallazo tras trallazo sin descanso. Y no dio derecho a réplica: no se olvidó de sus grandes clásicos como Love don't let me go, Just a little more love o Love is gone; himnos de la talla de Play Hard, Without you, Memories o Titanium; y por supuesto, sus nuevas creaciones Lovers on the sun y el trallero metalero Blast off. Incluso regaló grandes momentos de lololo a ritmo de Bad, la Seven nation army de los White Stripes, Watch out for this de Dimitri Vegas o Territorial Pissing de Nirvana.

"Es verano y tengo actuaciones cada noche, pero esta noche me estáis sorprendiendo, es una locura", aseguraba David Guetta. Locura total, Barcelona lo sintió también especial, y decidió condecorarlo con honores. Un Guetta subido sobre los platos, brazos abiertos y ovación con salida por la puerta grande para el francés.

Durante toda la noche y en los días posteriores, no para de oirse la comidilla de que la sesión de David Guetta la llevaba grabada en el pendrive, le dio al play y punto. No vamos a ser quien confirmemos ni desmintamos el rumor. Allá cada profesional con su método de trabajo. Sea cual sea la fórmula de David Guetta, triunfó como la de la Coca-Cola, motivando al personal en todo momento y metiéndose las más de 22.000 personas en el bolsillo. Los grandes artistas hacen playback, y mientras el resultado sea el esperado, nadie osa a quejarse. ¿O acaso a las Nancys Rubias de Mario Vaquerizo se les pide que canten en directo? ¿O a las Supersingles de María Teresa Campos? Hacen su cometido, el resultado es el esperado y por lo tanto no es motivo para desmerecer.

Del que sí hay cosas que objetar es de la estrella de la noche, el soso mancebo con el caché más alto del festival. Será que el frío sueco no es compatible con el carácter latino, será... pero Avicii no cuajó. Y partía como favorito, con una excelente carta de presentación y los mejores ingredientes, pero el resultado no mató. Irrumpió con Hey Brother, tuvimos Levels, I could be the one, Wake me up, tiró de Animals de Martin Garrix, Rattle de Bingo Players, I need your love de Ellie Goulding o Find Tomorrow de Dimitri Vegas, todo ello aderezado con unas proyecciones de nota, pero no supo mantener el ritmo marcado por Guetta. Recurrió al Superstar de Lenny Kravitz, Rudimental y hasta el Right now de la todopoderosa Rihanna. Aunque hubieron momentos de euforia, el clímax se desvanecía mientras el líder de las masas, enfundado en su gorra vuelta, alzaba su brazo como si no supiera hacer nada más sobre el escenario.

Para finalizar lo que quedaba de noche apareció uno de los supervivientes de Swedish House Mafia: Steve Angello. Rondaban las cuatro de la madrugada y en la playa se empezaban a ver los primeros huecos entre el aforo. Alguien dijo "ya he visto a Avicii, ya nos podemos ir", quizá con actitud enojada y descontenta por lo acontecido, o quizá pletórica porque ya no iba a dar más de sí la noche... ¡Craso error! Los que aún sobrevivían a altas horas de la madrugada eran fervientes idólatras de la mafia sueca, además de los walking deads que estaban de bajón y protagonizaban momentos épicos de absurdidad. También es de entender, el subidón de primera hora de la noche había desaparecido, los más fuertes llevaban más de 10 horas al pie del cañón, y lo que Steve Angello había preparado era droga dura. Inició su sesión con la grandísima Show me love de Robin S, a la que le siguieron Reload de su compañero y amigo Sebastian Ingrosso cantada acapella por la marabunta (momento vellos de punta), Let me go, Wild youth, el poropopó de Knas, himnos como One (your name), Don't you worry child o su nuevo Wasted love... hasta rindió homenaje a gente de la tierra como David Tort y David Gausa incluyendo en su sesión el tema Dizzy.

El gran ausente de la noche fue Brian Cross, que a causa de un fuerte dolor de lumbalgia, tuvo que suspender tanto su sesión en el Barcelona Beach Festival como su cita en la residencia de Ushuaia Ibiza. El resto de DJ's (Quique Tejada, Fonsi Nieto, JP Candela, Joan Reyes...) hicieron su cometido, calientando el ambiente y preparando al personal, que también tiene su mérito. Nota a parte se merecen los divertidos The Zombie Kids y un Juan Magán que sorprendió gratamente a todos los asistentes, dejando de lado su corona de ElectroLatino y deleitándonos con una sesión cargada de música pop, desde un Trumpets de Jason Derulo hasta un Dark Horse de Katy Perry.

En conclusión, Barcelona Beach Festival ha sido un gran festival que ha traído a España grandes nombres del EDM (Electronic Dance Music). "Queremos ser un referente y marcar la vanguardia como los demás... No tengo la menor duda de que Barcelona puede llegar a tener el festival más grande del mundo" aseguraba Pino Sangliocco, director de la promotora Live Nation. Pino es esa mente prodigiosa que un día decidió juntar la voz de Montserrat Cavallé con el talento de Freddie Mercury en las olimpiadas de Barcelona 92, un momento que ha quedado en la retina de millones de personas. Sin duda alguna, hay que pulir pequeños inconvenientes como el tema de los accesos, las colas en la restauración o los interludios entre artista y artista (¿tanto se tarda en cambiar una mesa de mezclas? mira que son quisquillosos estos DJ's que no pueden tocar con la misma...). Pero estamos seguros que el año que viene habrá más Barcelona Beach Festival y mejor. Y Europa FM estará allí, trabajando duro para que lo disfrutes.

Y un último apunte interesante; de cada entrada se destinaba un euro a obra social; una vez terminado el festival se recogieron los tapones de plástico de las botellas de agua, que por cierto se agotaron, para colaborar con la campaña de recogida 'tapones solidarios'. Al día siguiente de finalizar el festival, tanto el escenario como el vallado estaba ya recogido, y la playa y los alrededores presentaban el aspecto de costumbre, así que enhorabuena a los servicios de limpieza que se aplicaron para borrar los restos de botellón y devolver la normalidad a la zona. Desde luego, en cualquier acto de estas dimensiones siempre debe reducirse al máximo el impacto al medio ambiente y procurar que sea lo más sostenible posible. Y teniendo en cuenta que el recinto estaba cercado por una central térmica, una depuradora y las chimeneas que sobresalen en el skyline del horizonte barcelonés, cualquier cuidado adicional es bienvenido.