Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

BLUR + NOEL GALLAGHER + THE PRODIGY + LOS PLANETAS...

El FIB recupera su esencia noventera en su vigésimo primera edición

El Festival Internacional de Benicassim ha decidido recuperar la esencia de sus tiempos más gloriosos para resurgir como el Ave Fénix. Tras superar una crisis en su pasada edición, el FIB vuelve a imponerse como un festival de referencia, para nostálgicos y modernos, con una afluencia de 30.000 asistentes diarios.

EFE/Redacción | Benicàssim (Castellón) | Actualizado el 23/10/2015 a las 10:05 horas

Noel Gallagher en la vigésimo primera edición del FIB

Noel Gallagher en la vigésimo primera edición del FIB / EFE

El Festival Internacional de Benicassim ha cerrado su vigésimo primera edición con la música como "bastión frente a muchas derivas", tal y como ha asegurado Vetusta Morla en la última noche de festival sobre las tablas del escenario principal donde han actuado -por fin- por primera vez los madrileños. Con la luna asomando sobre las montañas del Desert de Les Palmes, Vetusta Morla ha congregado a todo el público patrio -que en la presente edición ha aumentado un 25%- en ese "mítico escenario", ha dicho Pucho, el vocalista, en el que "tantos conciertos hemos visto". Era de justicia poética que Vetusta Morla visitara el FIB, después de llenar salas y más salas por toda España. El festival les colocó como cabeza de cartel -junto a Los Planetas- a modo de reclamo para el público español, y se podría decir que ha sido un "golpe maestro".

La perturbadora hipnosis onírica de los británicos Portishead ha invadido la última jornada. Aunque los ánimos ya flaqueaban, la banda de Bristol ha llenado de ese misticismo clásico del sonido de la banda de "trip hop". Pese a no haber sacado ningún disco desde 2008, la formación capitaneada por la vocalista Beth Gibbons ha ofrecido reminiscencias sólidas de ese gran concierto que ya dieron en el FIB en 2011, esa vez ante mucho más público.

El escenario FiberFIB se ha quedado claramente pequeño ante la multitud de gente congregada para ver a Franz Ferdinand & Sparks que ha disfrutado no solo del interesante trabajo que se han sacado de la manga los dos grupos, sino -sobre todo- con los hits rompepistas de los de Alex Kapranos Do You Want To y Take Me Out.

Los éxitos universales de Blur abarrotaron el sábado el escenario principal del Festival Internacional de Benicassim para devolver a golpe de britpop parte de la esencia genuina de la cita decana de la música independiente en España. Los Planetas pusieron su buen grano de arena a esta sensación de volver a tomar impulso hacia lo que un día fue el FIB, con un concierto a medida de los nostálgicos. La nueva dirección del festival -encabezada por el empresario musical Melvin Benn- se marcó como objetivo devolver al FIB a sus orígenes y, si bien en el vigésimo aniversario no tuvo margen de maniobra, en esta edición se encamina hacia esa esencia que no tiene por qué significar una vuelta atrás sobre sus pasos, sino que trata más de reencontrar su esencia genuina.

Blur servía el mejor de los platos para un sábado de FIB. Los británicos provenían de realizar cuatro conciertos en dos días, pero aún parecían estar de humor para dar lo mejor de sí mismos en Benicàssim. El polifacético e infatigable talento de Damon Albarn se ha adueñado del escenario y del público desde el primer minuto, y con su estilo tan marcadamente británico ha repetido su liturgia de saltos, poses, miradas y gestos cómplices.

La década de los noventa volvía a marcar las actuaciones de The Prodiy y Noel Gallagher's High Flying Birds en la segunda jornada del Festival Internacional de Benicassim en las que el público ha echado la vista atrás para recordar los éxitos que ya sonaron en otra época en el mismo recinto de festivales. Con su nueva banda los High Flying Birds, Gallagher ha desgranado los temas de su álbum homónimo con solvencia, pero es cuando ha sonado el primer tema de Oasis, cuando el público ha reaccionado. Gallagher ha asegurado que "algunas canciones son solo canciones cuando las escribes y sois vosotros -dirigiéndose al público- los que las hacéis especiales". Y seguidamente ha interpretado Champagne Supernova uno de esos temas magistrales que recoge el álbum de Oasis What's The Story Morning Glory de 1995 que ha conseguido que el público cantara al unísono. También para finalizar la actuación, y para la satisfacción de los miles de asistentes que se concentraban en el escenario Las Palmas, el de Manchester ha echado mano del mismo álbum para tocar Don't Look Back In Anger.

Clean Bandit durante su actuación en el FIB 2015

The Prodigy salieron al escenario con 20 minutos de retraso y para compensar enlazaron buena parte de sus grandes éxitos, la mayoría cosechados en los 90, los cuales dieron paso a temas de su último trabajo The Day Is My Enemy. Electrónica enfurecida y ritmos frenéticos para una masa con ganas de fiesta, aunque ya algo maltrecha tras someterse a los reclamos patrocinados del recinto con atracciones de feria, toboganes de agua y distracciones varias.

Los de Cambridge, Clean Bandit han satisfecho a su compatriotas a golpe de hit radiofónico y han dado paso a los siempre energéticos Crystal Fighters. Capitaneados por Sebastian Pringle -londinense afincado en el País Vasco que ha aparecido con su larga melena rapada- han ofrecido su frenética dosis de electrónica indie con estética y filosofía hippie rodeados de vegetación, instrumentos de madera y propagando consignas de paz y amor. Pero la que ha estado realmente tocada hoy por la varita mágica de la genialidad ha sido la pelirroja Florence Welch. Descalza y con una vaporosa blusa blanca -del mismo color que su pantalón- la británica se contorneaba, bailaba, se arrodillaba y se tumbaba en el escenario, todo sin que mostrar la más mínima flaqueza. Con un sonido tan impecable como su voz, el escenario Las Palmas se llenaba de destellos vítreos y de intensas luces rojas y azules para dar comienzo a una actuación en la que la vocalista se implicó desde el primer minuto, cómplice con el público con el que bajó al foso a cantar tocando a sus fans y susurrándoles la letra al oído. Florence + The Machine dejó al respetable con la boca abierta y la piel de gallina en la primera jornada de un festival para recordar.