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EN EL HOTEL LONDRES DE SAN SEBASTIÁN

Un DJ la lía en una boda y los invitados acaban a puñetazos

Una boda, dos familias y un sólo precepto: no poner música en euskera. La novia se saltó el guión y le pide al DJ la canción Kalanbreak del grupo Gozategi Anaiak. El novio le zarandea y empieza una batalla campal donde reciben hasta los ertzainas que se desplazan hasta la celebración. La boda se salda con condenas de 6 meses de prisión y 1.400 euros por agresión.

EFE | Donostia | Actualizado el 23/10/2015 a las 10:19 horas

Imágenes del videoclip Kalanbreak de Gozategi Anaiak

Imágenes del videoclip Kalanbreak de Gozategi Anaiak / Youtube

"Quita esa música etarra y mortuoria". Esta orden dada al pinchadiscos de una boda por el novio, revocando una petición de la novia para que su familia bailara un canción en euskera, desembocó en riña tumultuaria entre los invitados, tres de los cuales han sido condenados hoy en San Sebastián, en un juicio en el que el disc-jockey ha sido absuelto.

Era ya entrada la madrugada del 28 de octubre de 2013. Tan sólo faltaban quince minutos para la conclusión del baile de la boda, que había reunido en el donostiarra hotel de Londres a miembros de dos familias guipuzcoanas, una de ellas con varios invitados de Valladolid, cuando la novia solicitó al "DJ" que pusiera la canción Kalanbreak del grupo Gozategi Anaiak para sus allegados.

Menos de 20 segundos después, el novio, que previamente había pactado con el pinchadiscos que no pusiera ni una sola canción en euskera, se dirigió a él y, zarandeándole y agarrándole del brazo, le exigió que la quitara porque de lo contrario no le pagaría.

"Le pedí que no me hiciera pasarlo mal y le advertí de que se podía meter en un lío porque me la había pedido la novia", ha recordado hoy este trabajador, al que Amante bandido le pareció un tema adecuado para templar ánimos. Lejos de lograr su objetivo, la canción de Miguel Bosé "calentó a la gente", que comenzó a increpar al disc-jokey:. "¿Quitas en euskera y pones esto?", llegó a escuchar entre insultos mientras abandonaba su estrado para dar explicaciones a un hombre que le "increpaba" de forma airada por lo sucedido.

"En ese momento -aclara el pinchadiscos-, noté un empujón y un puñetazo, y la boda se acabó para mí. Recogí mis gafas del suelo, quité la música y pedí al encargado que llamara a la Policía porque quería denunciar" lo sucedido. "Ahí fue cuando empezó 'todo Dios' a pegarse", explica el agredido.

A partir de ahí tuvo lugar una escena digna de un "gag" del programa vasco de humor "Vaya Semanita", con un primer enfrentamiento entre los invitados en el mismo salón de baile del hotel y una segunda parte en el exterior del establecimiento que concluyó con la llegada de varios ertzainas de paisano, que fueron agredidos por los acusados, aunque durante el juicio no se han conocido más detalles de lo ocurrido, ya que los procesados se han mostrado conformes con las penas solicitadas por la Fiscalía.

No obstante, minutos antes de la vista, uno de los abogados del caso ha descrito a los periodistas lo sucedido como "una riña tumultuaria en la que participaron decenas de personas", en la que "se montó un guirigay de mucho cuidado" y varios ertzainas de paisano fueron agredidos porque los encausados "en ningún momento supieron que eran policías".

En el procedimiento judicial iniciado posteriormente por estos fueron imputados el disck-jokey y tres invitados de la familia de la novia, dos de ellos (padre e hijo) acusados de golpear a unos ertzainas y un tercero por golpear a otro invitado.

No obstante, durante la vista celebrada hoy en el Juzgado de lo Penal número 1 de San Sebastián, la Fiscalía ha retirado la acusación contra el pinchadiscos, al entender que no tomó parte en la pelea, mientras que los otros tres procesados se han conformado con las penas solicitadas por el Ministerio Público.

De esta manera, dos de ellos han sido condenados a seis meses de prisión por un delito de atentado a agentes de la autoridad a los que deberán indemnizar económicamente, aunque sus condenas han quedado suspendidas condicionadas a que no vuelvan a delinquir.

Por su parte, el tercer encausado ha sido condenado a una pena de 1.400 euros y a compensar económicamente a su víctima como responsable de un delito de lesiones leves.