Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de EuropaFm en tu móvil.

HILARANTE HISTORIA

Un hombre atrapa un testículo en un mueble de Ikea y la empresa le contesta por las redes sociales

Un hombre de 45 años ha denunciado a través de sus redes sociales la dramática historia que vivió cuando uno de sus testículos se quedó atrapado en un taburete de Ikea. La empresa, ante la queja del usuario, ha decidido contestarle, haciendo que la historia sea, si cabe, aún más cómica.

@europa_fm | Barceloina | Actualizado el 05/09/2016 a las 16:50 horas

Claus Jørstad

Claus Jørstad / Facebook

Cuando se utiliza un mueble para un uso que no es para el que ha sido diseñado hay que ir con cuidado de no sufrir daños. Eso es lo que debería haber pensado Claus Jørstad, un hombre de 45 años que ha denunciado a través de Facebook que ha atrapado uno de sus testículos en un taburete de Ikea.

El problema reside en que la víctima ha utilizado el taburete como asiento en la ducha, una acción para la que no está diseñado. Como el asiento tiene unos agujeros, mientras él disfrutaba del agua recorriendo cada centímetro de su cuerpo, uno de sus 'marineros' (tal y como él los llama en la carta) se desplazó por uno de los huecos del taburete. Como consecuencia del calor propio del vapor, el testículo se expendió, causando una dolorosa trampa para Claus, que se dio cuenta del percal en el que se encontraba cuando se intentó levantar.

Tras unos minutos de dolor y desesperación, se le ocurrió la brillante idea de mojar a su 'marinerito' con agua fría para hacerlo encogerse y permitirle escapar de su prisión de plástico.

Ante la denuncia en Facebook de esta dolorosa y amarga situación, la empresa de muebles sueca ha decidido decir la suya, contestando a la víctima del accidente que "lamentan mucho lo ocurrido" y que le recomienda "sacar el taburete de la ducha y utilizarlo para poner una flor encima".

De momento, Claus ha encontrado una nueva forma de poder utilizar si asiento favorito dentro de la ducha: ponerle un trapo encima para que ninguno de sus 'marineritos' vuelva a salir a navegar sin permiso.