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RELATO DE RAÚL MORALES

Manos

¡Qué mal rollo da el relato de terror de Raúl Morales! ¿Preparado para temblar? No te lo pieneses más y envía tu relato a ponte@europafm.es

Raúl Morales | Europafm.com | Actualizado el 16/09/2017 a las 21:04 horas

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La tormenta estaba cerca. Laura lo pudo apreciar desde la ventana del estudio. El programa acababa de terminar y los chicos estaban recogiendo sus cosas para marcharse.

-Va a caer una buena... -Comentó Laura. -No sé si será buena idea ir a casa ahora en plena tormenta...

-Mi casa es la que queda más cerca de aquí. Podríais veniros a dormir conmigo esta noche hasta que se calme el temporal, ¿os parece?-Propuso Sara.

Nadie puso objeciones, así que los cuatro salieron del estudio y lograron llegar a casa de Sara antes de que se desatase la gran tormenta.

Una vez llegaron, fueron directos a la habitación, en la que solo había tres camas.

-Yo dormiré en el sofá, ¿vale?- dijo Josep.

Media hora después las chicas se tumbaron cada una en una cama. Puchi en la del centro, Laura en la de la izquierda y Sara en la de la derecha. Intentaron dormir, pero los aterradores sonidos del temporal les tenían aterrorizadas.

-Hagamos una cosa- propuso Laura - Extendamos los brazos y démonos las manos, así dormiremos mas tranquilas.

Y así, con los brazos extendidos y entrelazados con las manos de sus compañeras, pudieron conciliar el sueño.

Al día siguiente fue Josep quien despertó a las chicas.

-¡Buenos días chicas! ¿Cómo habéis dormido?

-Muy bien- dijo Puchi -Teníamos miedo, pero hicimos esto.

Las tres chicas se tumbaron de nuevo boca arriba en la cama.

-Nos tapamos así, como ahora, extendimos los brazos así, como ahora, y nos agarram...

Puchi ahogó un grito al descubrir que no lograba alcanzar las manos de sus compañeras. Las camas estaban demasiado separadas

-Entonces... ¿Quién nos cogió de las manos anoche?- preguntó Sara, pálida.
-¡¿QUIÉNES?!- exclamó Puchi - A mí me cogieron las dos manos.


Manos. Manos espectrales moviéndose por la oscuridad buscando almas a las que aferrarse... Quizá a veces los fantasmas también tengan miedo y nos necesiten.