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RELATO JUAN CARLOS LAMAS

El sueño de Puchi

Juan Carlos Lamas es el autor de este romántico- erótico relato sobre la encantadora y sexy productora de Ponte a Prueba. Si quieres participar envíanos el tuyo

Juan Carlos Lamas | Europafm.com | Actualizado el 22/10/2015 a las 17:19 horas

Puchi

Puchi / europafm.com

Nuestra amada productora de Ponte a Prueba llega cansada a casa tras una dura noche recogiendo llamadas de oyentes de toda España, se mete en la cama y comienza a pensar en un Halloween pasado por el morbo y de cómo introducirlo al programa...

Se duerme y en su sueño se ve semidesnuda tumbada en la cama de una lujosa habitación de hotel decorada con estilo medieval. Mientras está observándola aparece su amante; Un chico moreno, sensual y con una voz muy atractiva que comienza a besarla y a tocarla suavemente por todo el cuerpo. Finalmente hacen el amor hasta el amanecer y el chico le dice que se marcha y que le llevará una sorpresa. De vuelta a la realidad, un grito o alarido la despierta entre sudores con cara de pánico mezclada con el placer que ese sueño le había producido.

Al día siguiente mientras recogía llamadas recibe una que jamás olvidará...

-Hola, soy el chico del sueño- Puchi asustada tira el teléfono dejando asombrados a los locutores a los que más tarde les contaría lo que había ocurrido.
Vuelve a sonar el teléfono y con temor Puchi descuelga:
- Hola de nuevo, soy el chico con el que soñaste y necesito contarte el final de tu sueño
- ¿Quién eres?, me estás asustando...
- Sólo terminar de contarte nuestro sueño, necesito verte.

Tras la conversación Puchi cede y queda con él para conocer la verdad sobre por qué le hablaba alguien desconocido sobre aquel sensual sueño.

Estaban en Madrid, en una cafetería y Puchi se queda totalmente anonadada al ver que efectivamente el chico que entra por la puerta era el mismo que aparecía en el sueño y ella comienza a temblar pero esta vez no es de placer. 
Hablaron durante horas hasta que nuestra amada locutora perdió todo temor y comenzó a pensar que el amor había llegado a ella de una forma totalmente extraña.

- Necesito ir al baño
- Espera no me queda mucho tiempo y he de contártelo...
- No tardo nada

Él no puede esperar porque es llamado por otros y en una servilleta anota unas palabras y se marcha para no volver a verla jamás.
Puchi vuelve, ve la servilleta y según la va leyendo sus ojos crecen por momentos y comienza a recordar más cosas sobre ese chico.

Querida mía no pude volver aquella mañana a nuestra habitación del Castillo del Buen Amor porque me dirigía al mercado a comprarte un ramo de flores y cuatro encapuchados me asaltaron y me robaron. Recuerda que estuvimos en Salamanca, hace muchos años fuimos amantes y que en ese punto entre la capital y nuestro castillo yo morí. Siempre estaré contigo aunque pasen 500 años. Te Amo y siempre lo haré

Puchi sale corriendo de la cafetería y no ve a nadie, ni siquiera había visto jamás a aquel chico. Ahora ella vive atormentada pensando: ¿aquel amante solo vivió en su sueño? o ¿hubo una época anterior en la que ella estuvo en aquel castillo?

Desde entonces Puchi vivirá atormentada para siempre por su propio pensamiento y el miedo de parecer una loca si se lo cuenta a alguien más.