UN AÑO DE ALTIBAJOS

El 2022 de Tamara Falcó: una boda que no fue y una popularidad al alza

Con una agenda repleta de eventos, su propio documental, una colaboración en el programa del prime time de Atresmedia y a punto de celebrar su gran boda con Íñigo Onieva, Tamara Falcó parecía tenerlo todo para convertir 2022 en el año de su vida. Hasta que se destapó la infidelidad de su prometido sólo días después de recibir el anillo y su futuro más cercano se vino abajo. Aunque, eso sí, su popularidad, lejos de decaer, sufrió el efecto contrario y ha sido el personaje más buscado en Google este 2022.

Tamara Falcó
Tamara Falcó // Getty

Juana Ávila

Barcelona 30/12/2022 08:20

Tamara Falcó recibió 2022 de una manera idílica: en Santo Domingo, a orillas del mar, en biquini, con su novio Íñigo Onieva y un grupo de amigos.

“Qué manera más divertida de empezar el año… rodeada de bff’s (de los de verdad )”, posteaba en Instagram junto a unas fotos en las que la hija de Isabel Preysler sonreía sin ser consciente de los agitados doce meses que tenía por delante.

De regreso a Madrid, Tamara, siendo en una de las influencers más reconocidas, hizo frente a cientos de proyectos: colaboraciones con marcas de cosmética, joyas o decoración, su colección cápsula con Pedro del Hierro, su participación semanal en El Hormiguero y, el más especial, la grabación de su propia docuserie para Netflix La Marquesa, que anunció en el mes de febrero y que se estrenó el 4 de agosto.

La serie, de seis capítulos de media hora de duración, muestra a Tamara en su día a día, rodeada de lujos y caprichos, y algunos detalles de importantes momentos vividos meses atrás: descubre El Rincón, el palacete que heredó de su padre, hace a los espectadores partícipes de la gran fiesta de su 40 cumpleaños y cuenta el viaje que hizo junto a su familia a Nueva York.

Además, en el documental aparece rodeada de su círculo más íntimo, personajes muy mediáticos que suman atractivo a la historia: su madre, Isabel Preysler, el marido de su madre, Mario Vargas Llosa, su hermana Ana, su cuñado Fernando Verdasco, y su novio, Íñigo Onieva.

“Acerca de los rumores, estoy tan segura de que no, es que estoy tan segura. Pondría las dos manos en el fuego”, aseguraba Tamara Falcó en el documental cuando le preguntaban sobre los continuos habladurías que insistían en las infidelidades de su novio y que ella negaba, enamorada y dispuesta a pasar por el altar y formar una familia junto al empresario.

La marquesa fue uno de los grandes éxitos de la plataforma durante el verano y la posibilidad de una segunda temporada cuyo eje central fuese su boda con Íñigo Onieva parecía una realidad. Hasta que pasó lo que pasó y los cimientos de la vida de Tamara Falcó se vinieron abajo.

Un anillo, una fecha, unas fotos

La agenda de la marquesa de Griñón durante este 2022 la ha llevado de boda en boda: la de su primo Álvaro Falcó con Isabella Junot —concursante de Masterchef Celebrity— y la de su otro primo por parte de madre, Álvaro Castillejo, fueron dos de las más especiales.

El 22 de septiembre, una ilusionadísima Tamara anunciaba que ahora iba a ser ella la protagonista que iba a aparecer ante el altar vestida de blanco. A finales de verano, Onieva le había pedido matrimonio con un imponente anillo de oro blanco con tres diamantes, valorado en 14.500 euros.

Soy muy feliz, en eso se resume…”, gritaba a los cuatro vientos la influencer esperando que esa unión la “bendiga Dios con su luz y que aunque no esté exenta de cruz, está construida sobre la confianza y el afecto que profesamos el uno por el otro”.

La marquesa de Griñón apareció exultante en el programa de Pablo Motos, dando todos los detalles de cómo se había producido la pedida: “Estábamos cenando, yo estaba tomando mi sopa de ayuno, él me dijo que tenía dos regalos porque había sido nuestro aniversario, elegí uno y de repente hincó rodilla. No me lo esperaba”.

Pero el feliz momento de la marquesa terminó convirtiéndose en una pesadilla. Ni unas horas tardaron en reaparecer los rumores sobre las deslealtades de él y los testimonios que cuestionaban esa boda. Un vídeo de Onieva besando a otra mujer en el festival Burning Man, celebrado en el desierto de Nevada (EEUU), comenzó a circular por redes sociales y esa fue la gota que colmó el vaso.

“Es una lastima que siempre haya gente que quiera destrozar nuestra relación, he ido a ese lugar varias veces y esas imágenes son 2019", explicaba enfadado cuando los periodistas se acercaron a él mientras la pareja llegaba a la boda a la que asistían como invitados. “Que quieran sacar esto el día de nuestro engagement es una lástima'', declaraba a los micrófonos mientras Tamara, de su mano, se mostraba seria y prefirió no decir nada.

Menos de 48 después, el prometido terminó admitiendo la infidelidad en redes y pidió disculpas a Tamara y su familia. La reacción de ella no se hizo esperar: borró la publicación del anuncio de su compromiso, eliminó todas las fotos en las que aparecía con él y dejó de seguirle en redes. Además, abandonó la casa que compartían y la boda fue cancelada.

Peregrinaciones, viajes y nuevas especiales amistades

La ruptura de la famosa pareja fue tema de conversación durante días en toda tertulia. Los protagonistas trataron de esconderse y no dar muchas explicaciones, a pesar del seguimiento de la prensa.

Hasta que Tamara decidió dar la cara y reaparecer en uno de los eventos que ya tenía firmados. Intentado sonreír, aunque reconociendo lo doloroso de la situación, la marquesa afrontó las preguntas de la prensa, dejando declaraciones que pasarán a la posteridad de la crónica social.

"Le dije ‘que sepas que me da igual que hayan sido seis segundos o un nanosegundo en el metaverso, como esto sea verdad, esto acaba", contaba acerca del momento en el que tuvo que afrontar la realidad y tomar la decisión de terminar con esa relación.

A partir de entonces, la colaboradora de El Hormiguero fue retomando su día a día cumpliendo con sus compromisos profesionales, mientras sanaba sus heridas.

Tamara intentó superar este bache poniendo tierra de por medio y refugiándose en su intensa fe. Primero, puso rumbo a México donde asistió como estrella invitada al Congreso Mundial de las Familias, organización de origen estadounidense que promueve valores del cristianismo más conservador.

Su intervención, tachada de homófoba, fue muy criticada en redes sociales y en unas horas su popularidad, que cotizaba al alza tras los sucedido con Onieva, pasó a ponerse en entredicho. Días después de su regreso peregrinó a Lourdes y allí, vestida con el uniforme de dama hospitalaria, encontró la paz que tanto necesitaba en esos días tan movidos emocionalmente.

Qatar, donde viajó para asistir a un concierto de su hermano Enrique, Abu Dabhi, donde acudió para asistir a la boda de su amiga Khali El Assir, y Maldivas, donde celebró su 41 cumpleaños con su hermana y su madre, fueron sus siguientes destinos.

Entre tanto, el que había sido su prometido intentaba retomar su vida, volcado en su familia —su hermana es la actriz Alejandra Onieva– y demostrar a su exnovia su arrepentimiento y su disposición a cambiar. Viajó a Turquía con su madre y luego decidió completar el Camino de Santiago, quizá esperando agradar así a su exnovia, aficionada a participar en este tipo de peregrinaciones cristianas.

Pero el destino tenía reservada otra sorpresa: Tamara había decidido tener algo más que una amistad con Hugo Arévalo, uno de los jóvenes que ha formado siempre parte del grupo de amigos de la pareja, con el que han viajado, han celebrado fiestas e incluso se han aventurado en algunos negocios.

La noticia no sentó del todo bien a Íñigo Onieva que parece sentirse traicionado por el que también era su amigo.

Tamara, por su parte, parece estar encantada con Arévalo: ha confirmado estar ilusionada, aunque solo están empezando, y de él ha dicho que es “un hombre 10”. Habrá que esperar a que avance 2023 para saber si este será el definitivo amor de la aristócrata y si, finalmente, blanca y radiante pasa por el altar.