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LIFESTYLE

Cómo detectar cuándo tienes que cambiar tus zapatillas deportivas

Seguro que muchos fans del deporte y el running alguna vez se han preguntado: ¿cuándo debo cambiar mis zapatillas de correr? Resolvemos la incógnita.

@europa_fm | Madrid | Actualizado el 13/07/2018 a las 00:47 horas

Zapatillas de running

Zapatillas de running / Agencias

Aunque las laves y parezcan recién estrenadas, tus zapatillas de running se desgastan poco a poco. Un buen calzado para correr evita muchas lesiones musculares, así que olvídate de los "tenis molones" y hazte con unas buenas zapatillas especializadas para hacer muchos kilómetros.

"Como casi todo, las zapatillas de correr también tienen fecha de caducidad", explica a The Independent el representante técnico de ASICS. "Al usar las zapatillas cinco veces por semana el amortiguador y la tecnología de la suela se desgasta. Las zapatillas tienden a durar entre 450 y 800 kilómetros, dependiendo de lo bien que las cuides".

Así, como dudamos que hayas contado todos los kilómetros que has recorrido desde que te compraste tus zapatillas actuales, puedes guiarte por estas premisas para saber cuándo te toca tirarlas a la basura:

La rodadura de la suela está lisa

Si ves que la suela está lisa en exceso por algunas zonas, significa que el desgaste es significativo. Las zonas donde esté lisa es donde hacemos más fuerza al pisar, así que comprobar las suelas de las zapatillas es útil para conocer el tipo de pisada que tenemos.

La media suela ya no es firme

Cuando la media suela, es decir, la parte que se encuentra entre la zapatilla y la suela, no tiene el mismo aspecto, está demasiado gastada. La espuma con la que está fabricada ha perdido consistencia y ya no tiene esa capacidad de recuperación, así que si está muy deformada, deberás cambiar de zapatillas.

La plantilla interior está deshilachada o tiene agujeros

La plantilla interior de la zapatilla está en contacto directo con nuestro pie, así que cualquier daño que tenga puede provocarnos ampollas y durezas mientras corremos.

Si no quieres sufrir problemas en los pies que te hagan terminar en el podólogo, no escatimes dinero en calzado deportivo. Los materiales de calidad permitirán una mejor amotiguación y, sobretodo, protección.

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