Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de EuropaFm en tu móvil.

NO ES TAN OFENSIVO COMO CREES

Llamar a tu pareja por el nombre de tu ex tiene una explicación científica

Es un momento muy violento e incómodo pero lo que creíamos como algo insultante u ofensivo tiene una explicación científica.

@europa_fm | Madrid | 09/01/2017

Pareja en la cama

Pareja en la cama / Agencias

Llamar a tu pareja por el nombre de tu ex no es tan ofensivo como creíamos. Es más, según Jim Pfaus, el profesor de Psicología y Comportamiento Sexual de la Universidad de Concordia (Canadá), deberíamos saber que es biológicamente inevitable. "Cuando estás en un estado de euforia, evocas cosas que te recuerdan otras cosas, porque estás en un estado que ha sucedido antes", explica. Observando a través de imágenes de escáner las conexiones cerebrales inhibidoras que se activan durante el sexo, Pfaus descubrió que es natural que se recuerde experiencias sexuales anteriores. Encontró que es perfectamente natural que nuestro cerebro salte a encuentros previos inconscientemente cuando estamos llegando al clímax.

"Supongamos que la persona tenía un amante muy especial que le hizo sentir una cierta emoción. Esas emociones sexuales, la calidad de los orgasmos y sentimientos de cercanía se asocian con esa persona y su nombre".

Se trata solo de una asociación porque se ha creado una intimidad similar a una vivida. Así que haya paz, que no significa que estuviera pensando en su anterior amor. ¿Verguenza? Mucha, ¿Podemos controlarlo? Sencillamente no. No obstante, el Dr. Pfaus recomienda que si sucede durante el acto, no ignores la confusión. No hagas como si no hubiera ocurrido.

"Deja de hacer lo que estás haciendo y habla de ello, trata de encontrar una manera de darle un final feliz", aconseja.

Explícaselo para que algo que es natural, no signifique un enfado sin límites. O al menos inténtalo.