Los artistas quieren que bailemos: así lo piden las nuevas canciones de Miley Cyrus, Madonna y Harry Styles
"Creo que la pista de baile está muerta", canta Charli xcx en Rock Music. En contraposición a esta proclama, artistas como Miley Cyrus, Madonna o Harry Styles están reivindicando el baile como una forma de expresión fundamental para el ser humano. "El baile alberga un potencial inimaginable, especialmente en un contexto social individualizado", defiende SergioOpina.
Miley Cyrus pide que el mundo vuelva a bailar en 'Bass Persuades', su nueva canción

Las últimas canciones de Miley Cyrus, Madonna o Harry Styles comparten un eje temático común: quieren que bailemos. La primera artista defiende en Bass Persuades que los niños han dejado de bailar para estar pendientes del teléfono, olvidando que la música tiene un potencial colectivo que nos libera momentáneamente de los problemas. "Miley alude explícitamente a la alienación tecnológica como un impedimento para la sociabilidad humana", defiende SergioOpina, experto en cultura pop.
"Si no nos movemos, cariño, ¿para qué estamos aquí?" - Miley Cyrus en 'Bass Persuades'
Por su parte, Madonna pide "que todos se levanten y bailen" porque "todos son una obra de arte" en Danceteria, un tema de su nuevo disco. "Confessions II, el último álbum de Madonna, posee una gran capilaridad autobiográfica, si bien en Danceteria esboza un retrato de la escena nocturna neoyorquina al comienzo de la década de los 80 presentado desde el autohomenaje", explica SergioOpina.
También este 2026 ha visto la luz Dance No More, la canción donde Harry Styles "explora la disonancia del creador frente a la imposibilidad del disfrute de su obra, también con inclinación hedonista". "'Los DJs ya no bailan', dijeron / Queremos bailar con todos nuestros amigos", dice el estribillo.
Otros ejemplos de canciones recientes que invitan al baile son DANCE..., de Slayyyter —"En realidad te odio un poco, pero da igual, déjame bailar"— o Sushi, de FKA Twigs —"Quiero invitarte a salir algún día"—. "Cabría esperar que los y las artistas pop plasmen en sus versos la deriva cada vez más aislacionista y desprendida del ser humano en el momento histórico que atravesamos", propone el experto.
El baile, un tema que ganó popularidad tras la pandemia
La pista de baile es "un eje temático fundamental de la música de la década de 2020" desde que Dua Lipa o The Weeknd apostaron por "la reavivación del nu-disco y del dance-pop desde los comienzos de la pandemia". "Esta pista de baile ha ejercido de elemento vehicular para numerosos artistas de masas a la hora de conceptualizar sus proyectos", defiende SergioOpina.
"Para Beyoncé, en Renaissance (2022), la pista de baile es una consigna de empoderamiento y autoconciencia afrofeminista y un entorno seguro para el colectivo LGTBIQ+; para Charli xcx, en BRAT (2024), es una exhibición de vulnerabilidad asociada al estatus de celebridad en clave de música electrónica de baile; para Robyn, en Sexistential (2026), un clamor desinhibitorio de deseo poco frecuente en figuras femeninas de mediana edad en la industria fonográfica", enumera el experto.
¿Qué implica bailar en la sociedad actual?
Esta tendencia no se entiende fuera de su contexto. Para el divulgador, el baile tiene un potencial muy fuerte dentro de una sociedad "atomizada, individualizada y sin perspectivas significativas para la confección de tejidos comunes". "Instar al baile implica concebir espacios con potencial para la interacción comunitaria. ¡Sin importar que se trate de espacios efímeros! La pista de baile es intrínsecamente efímera: la comunidad se construye y se disuelve en un marco espaciotemporal concreto y acotado. Pero no debe dejar de existir", defiende SergioOpina.
Del mismo modo, bailar con libertad ayuda a desprenderse de la vergüenza y a ignorar el juicio ajeno, algo que preocupa sobremanera a los jóvenes: "El último tramo de la Generación Z se sabe coaccionado por la cultura del cringe, mientras que el acto de bailar antagoniza categóricamente con estos mecanismos de hipervigilancia sobre la agencia y la organicidad corporal, tanto ajena como propia".
"Dentro de las limitaciones políticas y sistémicas de la industria cultural, es sensato presuponer que nos aguardan más certezas y esperanza en las entrañas de la pista de baile que en el exterior", zanja SergioOpina. Quizás, de sumarnos a las invitaciones de Miley Cyrus, Madonna o Harry Styles, podríamos encontrarnos con una versión mejorada de nosotros mismos. "Sientes algo en la música / No sabes qué es / Pero puedo verlo en tus ojos / Quieres perderte en esto, vamos", nos dice Miley. Hagamos caso y bailemos.