EMBLEMÁTICA PERIODISTA Y COMUNICADORA

Mercedes Milá: su edad, la muerte del amor de su vida y la depresión que la apartó de la televisión

Es una de las periodistas más conocidas de la televisión y su gran trayectoria la avala, pero no todos conocen qué hay detrás de la carismática vida pública de Mercedes Milá. No siempre han sido buenos tiempos para la presentadora.

Mercedes Milá
Mercedes Milá // Gtresonline

Europa FM

Madrid 05/01/2023 18:49

Mercedes Milá (71) no es una presentadora cualquiera. Sus salidas de tono, su rapidez mental y ese carácter duro pero afable la han convertido en una personalidad en toda regla.

Ha pasado por cientos de formatos televisivos y lleva tanto tiempo dentro de 'la caja tonta' que esta casi se ha convertido en su hogar, pero no. Hay mucho más allá de la faceta profesional y laboral de Mercedes Milá. No ha tenido miedo tampoco de poner su vida privada en el foco en más de una ocasión.

Comunicadora desde los 20 años: tiene 71

Nació en abril de 1951 en Esplugas de Llobregat (Barcelona). "Mi hermana Clementina y yo nacimos en el dormitorio de nuestros padres en nuestra casa de Esplugas pero la tercera, Reyes, ya lo hizo en la Clinica del doctor Dexeus en Barcelona. Así hasta la sexta, Inés, la mejor", contó en sus redes sociales sobre el día que llegó a las vidas de sus padres. Tiene cinco hermanos y uno de ellos es el conocido (y reconocido) periodista Lorenzo Milá.

Aunque se matriculó en Filosofía y Letras pronto cambiaría de carrera para comenzar Periodismo en 1974. Dio sus primeros pasos en este mundo en El Correo de Andalucía y más tarde bajo las órdenes de Luis del Olmo en A toda radio, para luego compaginar la radio con su trabajo en los informativos de TVE.

Pasó por Radio Madrid, TV3, TVE y Antena 3 hasta llegar a Telecinco en el año 2000, cuando se convirtió en presentadora de Gran Hermano. Fue la maestra de ceremonias del reality durante 16 años, una larguísima trayectoria solo se vio interrrumpida cuando ella misma dejó el formato en el año 2016. Una severa depresión y la falta de acuerdos con la cadena precipitaron su salida.

La muerte de José Sámano, el amor de su vida

Por la vida de Mercedes Milá han pasado varios hombres pero ninguno la ha marcado como lo hizo José Sámano, con quien mantuvo una relación hasta el año 1997. Su muerte en 2019 supuso para Milá un duro golpe ya que se trataba de una de las personas más importantes de su vida.

"Empecé con 22 años a hacer informativos y a los 26 presenté mi primer programa y fue cuando me enamoré de José. Fue mi pareja durante veinte años, pero por desgracia murió el año pasado. Era el director de mis programas y, además, era productor de cine", contó en el programa El Novato. "Murió el año pasado, para mí fue un golpe muy duro, porque era el hombre de mi vida claramente", dijo después de recordar que su relación de pareja había durado 14 años pero había comenzado de manera profesional seis antes. Desde mediados de los 70 hasta 1997.

"Cuando José murió, me llevé una pechá de llorar. Sufrí mucho su muerte. Hablo con él todos los días. Hablo con él en mis meditaciones, ya que puedo dirigirme a uno u otro. Antes hablaba con Shakespeare y ahora con José", aseguraba.

Después de su ruptura cada uno rehízo su vida y Milá encontró el consuelo en Carlos Castillo, con el que mantuvo una relación de cuatro años. "Cuando él se fue de mi casa, entré en barrena. Fue diez días antes de la final de Gran Hermano en 2000 pero, por pura supervivencia, no se lo conté a nadie. Cuando gana Ismael, yo estoy aparentemente normal, pero en realidad estoy en el infierno", contó hace tiempo en el programa de Jordi Évole.

Una depresión la apartó de la televisión

Su estado de ánimo estaba por los suelos y no podía seguir mirando para otro lado. El trabajo en televisión se había convertido en algo automático que no la consolaba y en 2016 tuvo que decir basta para empezar a escucharse a sí misma y mirar por su salud mental.

"Me abrasé. Empecé a notar que sentía menos curiosidad, que se había hecho ya una costumbre", explicó a Joaquín Sánchez antes de confesar que los síntomas de la depresión no tardaron en llegar. "Llegaba habiendo llorado todo el día en mi casa, y me maquillaban como si no pasara nada. Hacía el programa, pero al volver a casa volvía a hundirme", aseguró antes de reconocer que la terapia le había "cambiado la vida".

Han pasado seis años de aquel bajón y su inquietud periodística y comunicadora ha renacido. Capitanea su propio programa de entrevistas, Scott y Milà, en el que ha recibido a personalidades como William Levy o Maribel Verdú.