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ESTUDIO DE LA UNIVERSIDAD DE OXFORD

Empezar a trabajar antes de las 10 de la mañana es "una tortura", según un estudio

Un estudio de la Universidad de Oxford demuestra que todas aquellas personas que tienen que empezar su jornada laboral antes de las 10 de la mañana enferman con mayor facilidad y aumenta el riesgo de padecer estrés.

Europa FM | Barcelona
| 25/02/2019
Despertador de mesilla de noche

Despertador de mesilla de noche / Frederic Cirou (Gtresonline)

Madrugar es malo para la salud. Aunque parezca una expresión popular, es completamente verídico según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Oxford, encabezada por el doctor Paul Kelley.

Esta investigación se ha basado en el análisis de los ritmos circadianos de personas de diferentes edades y saca dos conclusiones:

- Empezar a trabajar antes de las 10 de la mañana representa una "tortura" para el individuo; haciendo que enferme con mayor facilidad y tenga más probabilidades de padecer estrés.

- Las personas menores de 50 años que trabajan entre 5 y 10 horas diarias ven alterados sus ritmos circadianos, lo que es una amenaza para el rendimiento, el estado de ánimo y la salud mental.

Por otro lado, niños y adolescentes también han sido analizados en este estudio. Se concluye que un niño de unos 10 años no puede enfocarse adecuadamente en los estudios antes de las 8.30 de la mañana. De la misma manera los adolescentes de 16 años deberían empezar a estudiar a las 10 de la mañana y una hora después sería la hora óptima para los universitarios.

El doctor Paul Kelley estuvo trabajando como profesor en una escuela norteamericana y aplicó estos parámetros en sus alumnos, retrasando el inicio de las clases de las 8.30 a las 10 de la mañana. De esta manera consiguió mejorar el rendimientos de su estudiantes con una mejora en las calificaciones del 10%.

Tal como ocurre con la infancia, volvemos a poder rendir en el trabajo a las 9 de la mañana a partir de los 55 años.

Aunque muchas veces nos han dicho que podemos adaptarnos a los horarios laborales aplicando rutinas de acostarnos antes para poder levantarnos temprano sin sentirnos tan cansados, Kelley afirma que esto no puede funcionar. Según el estudio "no podemos cambiar los ritmos de 24 horas" ni "acostumbrar al cuerpo", ya que estamos en sintonía con la luz solar y esto el cuerpo lo percibe por el hipotálamo y no por la vista.

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