VUELVE AL CINE

Blanca Romero es una monja atea en 'La Abadesa': "A nivel personal me costó dejar de creer en Dios"

Tras años alejada de las pantallas, Blanca Romero vuelve este viernes 22 de marzo a las salas de cine con La Abadesa, una película ambientada en el siglo IX en la que interpreta a una monja rebelde que no cree en Dios. En su visita a Cuerpos especiales nos ha confesado que fue lo más difícil de interpretar a una monja de clausura y qué fue lo más fácil.

Blanca Romero, en 'Cuerpos especiales'

Europa FM

Madrid19/03/2024 11:51

El primer fin de semana de Semana Santa llega cargado de estrenos de cine. Blanca Romero aterriza en las salas con La Abadesa, una película ambientada en el siglo IX en la que interpreta a una monja atea. El rodaje le pilló en un momento complicado y no le fue fácil meterse en el personaje.

"A nivel personal me costó dejar de creer en Dios en una época en que necesitaba creer más que nunca", ha confesado a Eva Soriano y Nacho García en Cuerpos especiales. "Hubiese sido más fácil ser una monja devota. No hubiese creado ningún dilema en la vida", ha dicho sobre este papel que le llegó en pleno proceso de amueblar su casa.

Lo que le resultó más sencillo fue la clausura, al fin y al cabo lleva sola en el monte criando a su hijo de 11 años desde hace mucho tiempo. "Me ha costado la vida ponerle firme. De hecho, no he conseguido ponerle firme hasta ahora que llevo dos meses sin fumar y he hecho en dos meses lo que no había hecho en este tiempo. Lo tengo así, tieso. ¡Qué caballero estoy creando! Lo tengo acojonado", ha contado sobre Martín. "Si por genética nacen machos alfa, yo sé quitarlo ya. Si domé a este chiquillo, puedo con el hombre que sea".

La actriz recuerda que el rodaje fue difícil por el frío del monasterio en el que se desarrolla trama. "La que más se quedó ahí fue la abadesa, yo iba y venía", ha contado sobre la película, en la que rezan en bajito con la ventaja que eso les otorgaba. "Me inventaba las oraciones porque era atea y no me tenía que aprender eso en griego".

Y hablando de rezos, ha recordado el día que fue a rezar por una amiga que se estaba yendo a una iglesia de Barcelona y la acabaron echando. "Ya que estaba allí dije: 'Voy a pedir por todo'. Estaba ahí y dije: 'Que este hijo de la gran puta me deje en paz'. Me echaron. Me dijeron que desalojase y pedí perdón. Se me salió del alma"

Vida en el monte, MasterChef y FoQ

La actriz regresa a la pantalla tras mucho tiempo alejada voluntariamente de las cámaras. "Me fui al monte a criar al niño, me metí en la aldea, me aldeanicé cada día más. Es una tela de araña y me salí un poco. Está bien. Son épocas que te vienen bien. Vuelves con más fuerza...", ha contado sobre este modo de vida del que nació su faceta como tiktoker. Blanca Romero baila con perros y suma miles de seguidores en esta red social.

"Fue una primera toma. No hubo ensayos. Dejo la bayeta, el paño... y saco el talento que llevo dentro", ha añadido sobre el fenómeno viral gracias al que ha conseguido arrasar en esta red social.

En este tiempo, también se ha metido entre los fogones del programa MasterChef Celebrity, en el que ha pasado de fracaso al éxito en cuestión de semanas: "Tuve un cambio de guion importante. Entré patinando. Salía de plató todos los días llorando, dije no puedo seguir así, yo no soy una llorona. Di un cambio de registro", ha contado sobre su paso por la octava edición del concurso, del que salió última expulsada.

También ha recordado su trayectoria y ha contado lo que pasaba cuando trabajaba en Física o Química como Irene, una profesora que se enamoraba de un alumno menor de edad. "Iba por el parque y me decían 'Irene, que ya tengo 18 años", ha recordado entre risas antes de lanzarse a jugar con Eva y Nacho.