LEJOS DE LA TELEVISIÓN

La nueva vida de Carlos Lozano: trabajos de albañilería para su casa en el campo

El presentador se ha apartado de los focos para vivir una vida alejada del centro de la ciudad, donde se está construyendo una casa con sus propias manos.

Carlos Lozano
Carlos Lozano // Gtres

Europa FM

Madrid 02/12/2021 14:19

Después de saborear las mieles del éxito presentado conocidos programas de televisión en los 2000, Carlos Lozano llevó a cabo un extenso recorrido por diferentes platós de televisión donde sus disputas sentimentales fueron el centro de atención. Su relación con Miriam Saavedra y el sonado enfrentamiento que esta mantenía con la madre de su hija, Mónica Hoyos, copó horas de televisión y portadas de revistas.

Tanto ruido mediático terminó por quemarle, siendo su participación en Supervivientes uno de sus últimos proyectos televisivos.

Carlos Lozano y Miriam Saavedra title=
Carlos Lozano y Miriam Saavedra // GTRES

Carlos Lozano quiso apartarse hace un tiempo de los focos. Consiguió vender su casa después de 3 años intentándolo, un chalet en Navacerrada cuya venta cerró por 995.000 euros, y desde entonces poco se ha sabido de su vida. A los periodistas de La Razón les ha contado durante una presentación en Madrid que su ausencia en la televisión es elección propia.

"Estoy desaparecido porque he querido y porque me hacía falta perderme. Yo tenía un desorden muy grande y necesitaba organizar mi vida. Ahora me estoy construyendo una casa en el campo con huerto, cabras, gallinas… Entre semana estoy en el campo solo, aislado y recargando pilas. Ahora bien, los fines de semana siempre vengo a Madrid para divertirme", contaba el presentador, que asegura que está levantando su nuevo hogar con sus propias manos.

"Me levanto a las seis de la mañana y hago albañilería durante doce horas diarias", explica Lozano, que habría reinvertido el dinero ganado con la venta del chalet en una casa más modesta que está adecentando él mismo. No profundizó en qué clase de tareas lleva a cabo, pero una reforma en casa lleva más de un quebradero de cabeza.