Rober nos cuenta que están desesperados con un amigo que ha decidido renegar de las relaciones sexuales con personas centrándose en animales como las ovejas. El chico nunca ligaba y se escondía en los corrales con los animales hasta que un día fue sorprendido. Sus amigos inquietos por su actitud llegaron a ofrecerle dinero para invitarle a prostitutas pero él no quiere y prefiere a las ovejas. Ellos saben que no está bien de la cabeza y quieren llevarle a un psicólogo para tratar su zoofilia pero no pueden denunciar porque le quieren. Desde Ponte A Prueba denunciamos la situación y decimos no al maltrato animal.