Elena Rose celebra una gran misa concierto en La Riviera de Madrid con homenaje a Venezuela
Elena Rose se ha encontrado a sus fieles en Madrid con un show en el que no ha faltado un grito de ayuda a Venezuela tras el terremoto, bendiciones al público, una pedida de mano en directo y una energía desbordada con emoción a flor de piel.

Ante el calor de Madrid y para los no forofos del fútbol, la Riviera de Madrid se ha convertido en un refugio musical religioso este lunes 6 de julio con Elena Rose como protagonista.
La artista ha reunido a sus fans -muchos de ellos venezolanos- para crear un aura cristiana junto a una comunidad entregada con su paisana. Y las primeras pistas de que la gente llegaba para pasárselo bien ha sido un dress code formado en su mayoría por el color blanco y alas de ángel.
Una banda arrolladora ha dado las primeras pinceladas ante un público impaciente que gritaba por ver a la artista, que pronto, y enfundada en un mallot blanco, ha arrancado el show al son de ALMA. Las cámaras de los móviles han invadido las alturas de la sala mientras el público ha funcionado como el coro perfecto de la artista.
Un concierto por Venezuela
Los presentes han aplaudido con tal potencia a la venezolana que la emoción no ha tardado en llegar a su rostro. Saludando a Madrid, Elena Rose ha remarcado lo importante de este show para ella días después del terrible terremoto en su país, Venezuela. Y para subir la energía se ha arrancado con AMÉN BEBÉ. "¡Está noche nos vamos a recargar!", ha gritado ante sus eufóricos fans.
"Pueden abrir su corazón y mostrarse vulnerables"
La artista se ha vestido con unas grandes alas de ángel ante la euforia de los presentes. "Nos encanta recibirlos a ustedes con el amor más grande y que sepan que pueden abrir su corazón y mostrarse vulnerables", ha introducido la artista, remarcando que esa parte del show estaba destinada a la persona que ha manifestado cosas preciosas que luego les ha pasado. Me lo Merezco ha sido entonces el siguiente tema que ha hecho vibrar desde las primeras notas. En mitad de la canción, la cantante ha bendecido al público, que tras la actuación le ha entregado sus ofrendas de flores y pancartas a la venezolana.

Tras reconciliarse con los "novios obligados" por sus novias presentes en el concierto y permitir que vieran el partido de España - Portugal desde los móviles durante el espectáculo, la misa ha continuado con una petición de abrazar a los de al lado, para no "irse del concierto sin conocer a alguien nuevo". Un Beso Menos ha sido esa canción perfecta para reflexionar sobre la reconciliación.
La artista no ha parado de declararle su amor a los espectadores y en recibir libros, dibujos, rosarios y otros regalos para crear su "altarcito", y acto seguido ha lanzado un discurso sobre la gratitud: "En esta vida vas a poder lograr todo lo que quieras, y ahorita donde estés agradeces". Como no podía ser de otra manera, la siguiente canción ha sido Agradecimiento.
"En esta vida vas a poder lograr todo lo que quieras"
Elena Rose ha conmovido a todo el público con un bonito discurso sobre las víctimas de Venezuela, y ha dedicado un minuto de silencio junto al público para el hermano de una espectadora, fallecido por está catástrofe. Para fortalecer aún más este especial vínculo con su público, ha cantado Te pensé.

Tras salir unos minutos del escenario y proyectar una reflexión en pantalla sobre Elena la artista y Andrea la persona, la cantante ha irrumpido de nuevo sobre las tablas con una armadura brillante en el brazo y ha entonado GANSTA ANGEL.
La artista no se ha contenido las ganas de acercarse a su público y desde la pista ha abrazado a una fan que cumplía años. Así, rodeada a milímetros de sus fans, ha cantado Carteras chinas.
Una pedida de mano desde el escenario
Ya de vuelta al escenario y con la energía desbordada, la venezolana ha entonado junto a su público Happy. Acto seguido ha continuado con el baile al son de La Semana.
"Con esta canción yo quiero ver la pareja que más enamorada está esta noche", ha pedido Elena Rose, y así ha subido la pareja seleccionada al escenario junto a su hija en brazos. Todos juntos han cantado y bailado Luna de miel, ante los vítores del resto de espectadores. Pero los verdaderos gritos han llegado cuando se ha vivido una pedida sobre la tarima.
Tras este emotivo momento, el show ha continuado con Quien contra mí. Y sin pausa ha llegado COSITA LINDA, con la que los espectadores han continuado bailando "rompiéndola". Y Orión se ha abierto paso con una Riviera volcada con la venezolana.
CARACAS EN EL 2000 ha sido la actuación perfecta para lanzar los cañones de confeti y continuar con la fiesta latina. Y el bis no podía ser otro que LA DE DIOS, que ha encaminado el final de esta misa concierto. El remate final lo ha traído TUTUTU por petición de los fans, canción que ha terminado por ensanchar el corazón de todos los espectadores.
Elena Rose ha llenado de esperanza y fe a sus fans, a los que durante casi dos horas de concierto ha abrazado con ese espíritu venezolano que ha transmitido a través de la gratitud, un repertorio de lo más completo y mucho amor en una cita latina inolvidable.