Katy Perry triunfa en el Río Babel de Madrid con un concierto extravagante pese a estar resfriada
Este domingo 5 de julio, Katy Perry ha celebrado su segundo concierto en Madrid en menos de un año con motivo de su gira veraniega Out Of Office Tour. Lo ha hecho pocos días después de actuar en el festival O Son do Camiño de Santiago de Compostela y como parte de la programación del tercer y último día del Festival Río Babel, celebrado en el Auditorio Miguel Ríos de Rivas Vaciamadrid.

Katy Perry es una estrella del pop conocida por sus numerosos éxitos, pero también por su humor absurdo y su extravagancia. Todas estas características han estado presentes durante su concierto en el Festival Río Babel, celebrado este domingo 5 de julio en el Auditorio Miguel Ríos de Rivas Vaciamadrid como parte de su gira Out Of Office Tour.
Con este espectáculo, el propósito de la estadounidense es celebrar la llegada del verano, pero sobre todo de las vacaciones y de la desconexión laboral. Para ello, Katy Perry ha inundado el escenario madrileño con decoración a tamaño gigante: un móvil, un portátil, una flor con gafas de sol, una botella de agua... Un decorado que ha elevado la diversión del show y ha permitido que el ligero problema de salud de la artista quedara en segundo lugar. De hecho, la propia cantante ha lamentado no estar al cien por cien por culpa de un resfriado... "¡en verano!".
"Ya no estamos en la oficina, estamos fuera. Estamos de vacaciones, así que gracias por dejarme ser parte de vuestro verano"
Cuatro minutos después de la hora prevista, Katy Perry ha dado inicio al concierto enfundada en una corbata con la bandera estadounidense y en una camisa blanca con un mantra inscrito: "No soy un robot" —y, por detrás, una palabra determinante: "Humana"—. La estrella ha estado acompañada de su banda y varios bailarines, quienes han creado una fiesta veraniega con músculos exagerados de plástico y tablas de surf al ritmo de California Gurls.
Tras un desfile de imágenes de cuerpos masculinos sin camiseta, Katy Perry ha hecho el amago de sacar músculos en Teenage Dream, donde el público ha roto a aplaudir. Con Last Friday Night (T.G.I.F.), la cantante ha mostrado su mejor faceta: la de una estrella divertida, carismática y llena de energía.
Acto seguido, Katy Perry ha fantaseado con la idea de que todo el mundo se desnudara para afrontar el calor. Durante su discurso de presentación, también ha confesado que el público madrileño es uno de los mejores. "Muchas gracias", ha dicho en español. "Gracias por pagar por la entrada. Ya no estamos en la oficina, estamos fuera. Estamos de vacaciones, así que gracias por dejarme ser parte de vuestro verano", ha añadido. Además, ha reivindicado que "las mejores vacaciones no se ven a través de imágenes, sino a través de la vida real".
El baile Chained to the Rhythm ha dado paso a Never Really Over, con la que ha hecho un guiño a su actual pareja: Justin Trudeau, ex primer ministro de Canadá. En la pantalla del móvil gigante han aparecido llamadas de personas a las que ha colgado... pero, al final, ha aceptado la de "JPJT" —siglas de su novio—.
Para presentar Dark Horse, Katy Perry ha dicho que no pasa nada si solo la conocen por alguno de sus romances, por una sola canción o por haber estado "cinco segundos en el espacio", haciendo alusión a su vuelo de abril de 2025. "¿Sabéis lo que hay que tener para ir al espacio? ¡Coraje!", ha dicho en respuesta a las críticas que recibió. Acto seguido, los bailarines han aparecido en escena vestidos de astronautas y ondeando una bandera de España.
Para E.T., un bailarín se ha vestido de alien, y durante Part of Me ha aparecido uno de los muchos mensajes que ha transmitido Katy Perry a través de las pantallas: "Nada es nuevo, solo lo hemos olvidado. Nos corresponde a nosotros recordarlo". Luego, ha dedicado I'M HIS, HE'S MINE a Justin Trudeau por cuidarla y apoyarla durante su resfriado.
Después de que los bailarines la elevaran durante Bon appétit, Katy Perry se ha quitado la camisa para quedarse en top, luciendo el mismo vestuario que llevó durante sus conciertos en España con la gira Hello Katy Tour en 2009. En este momento, la cantante ha compartido un código QR en pantalla que remite a una campaña de su fundación con la que el público puede conseguir conjuntos míticos como ese. "Puede que sea la última vez que lleve este vestuario", ha dicho.
Tras interactuar con el público con un juego inspirado en la inteligencia artificial, la cantante se ha apoderado de un bate de béisbol para interpretar uno de sus últimos temas: bandaids. Pero más nuevo todavía es Watch It Burn, su reciente sencillo con el que ha simulado encender una cerilla gigante para incendiar el escenario. En las pantallas, un aviso: "Usa la tecnología como una herramienta, pero no dejes que te convierta en un instrumento". Después, todo el público se ha puesto a saltar durante una versión de Heads Will Roll, del grupo Yeah Yeah Yeahs.
Pasada la actuación de Legendary Lovers ha llegado The One That Got Away, un éxito de 2010 que vuelve a estar de moda por la viralización de las redes sociales. "Esta os la sabéis", ha dicho Katy Perry, pues la canción ha vuelto a colocar a la artista en lo alto de las listas de éxitos.

"Si haces lo de siempre, obtendrás lo de siempre" ha sido otro de los mensajes de Katy Perry, que ha llegado precisamente en el momento improvisado del concierto. Así, después de que el público gritara el tradicional "y guapa y guapa, y reina y reina y reina", la artista ha cantado Unconditionally en acústico por petición de unos fans. "Tengo un resfriado, así que tenéis que cantar", ha recordado. La guitarra y las linternas del público han convertido este instante en uno de los más emotivos de la noche. Al final, la estadounidense ha aprovechado para saludar a las personas que han disfrutado el concierto desde una colina fuera del recinto.
Para Hot N Cold, Katy Perry ha vuelto a apostar por el humor situando una cámara con ojo de pez justo en frente de su cara. Y, durante I Kissed a Girl, la artista ha ondeado una bandera LGTB que ha tirado un miembro del público al escenario. Durante esta misma canción, Perry se ha metido dentro de la botella de agua gigante para cantar encima de los fans situados en la pista del recinto.
Después de este momentazo, otro: la cantante ha dedicado ALL THE LOVE a su hija: "Mi vida cambió hace unos seis años cuando nació mi hija Daisy. Es increíble, tiene muchas opiniones, es muy divertida, no tiene miedo, quiere estar en el escenario, quiere ser como su madre...", ha comentado. Entre medias de la canción, Katy Perry ha simulado una llamada imprevista de su hija a modo de sketch. "No me gustan los espaguetis. Me gustan los perritos calientes", ha dicho la voz de Daisy.
"No importa lo que digan sobre nosotros en internet"
Por su parte, la estadounidense ha dedicado LIFETIMES a sus fans, mientras Wide Awake ha estado marcada por la sensualidad de los bailarines. Así, ha llegado el discurso previo a la penúltima canción: "18 años atrás no había escrito Roar. Ni siquiera Firework. Como mujer de 41 años, el camino está lleno de subidas y bajadas. Todo el mundo pasa por cosas locas. A veces, cuando canto Roar no me apetece. Esta noche apenas puedo cantar, pero lo voy a hacer igualmente para mis fans españoles. No importa lo que digan sobre nosotros en internet. Esto es real. Eso no lo es. Voy a cantar Roar por milésima vez. Mi voz se va a romper, no va a ser perfecto, pero voy a rugir", ha dicho antes de interpretar este éxito en acústico, aunque al final ha sonado la potente versión original.
En este momento, las pantallas han proyectado cómo Katy Perry escribe un correo electrónico para informar en su trabajo de que está de vacaciones. Pero este momento humorístico se ha convertido en uno muy tierno cuando ha dicho que volverá "cuando esté lista" firmando con su nombre real: Katheryn.
Con diez minutos de retraso, Katy Perry ha puesto fin a su espectáculo con Firework, durante el que la artista rocía al público con la espuma lanzada por un cañón. Así, con la diversión y la fiesta garantizadas hasta el último segundo, la cantante ha conseguido sobreponerse a su resfriado regalando a sus fans una noche llena de energía y vitalidad.