Manuel Carrasco apura el tiempo en Madrid para despedirse por todo lo alto con un concierto vitalista
Manuel Carrasco ha celebrado en Madrid su último concierto en España hasta 2028 tras actuar cuatro noches en La Cartuja de Sevilla. Así, el artista se ha despedido temporalmente con un repertorio abreviado por falta de tiempo y con una respuesta a las críticas recibidas por su vestuario: "Dicen que así parezco demasiado femenino para ser un hombre, que parezco maricón. ¿Y? ¿Todavía vamos por ahí a estas alturas?", ha reivindicado.
Setlist de Manuel Carrasco en Madrid: las canciones de su último concierto en España hasta 2028

Manuel Carrasco deja una profunda huella en el público que asiste a sus conciertos por la alegría y la vitalidad que desprende en cada canción. El artista recorre el escenario de punta a punta, baja a cantar con los fans, concede discursos potentes y transmite una gran fortaleza a través de sus canciones. Y eso es precisamente lo que ha hecho este sábado 27 de junio en Madrid, donde ha actuado en el Iberdrola Music Festival ante unas 35.000 personas, según cifras de la organización.
Este ha sido su último concierto en España hasta 2028. Durante ese tiempo, Carrasco necesita vivir nuevas experiencias que le inspiren a seguir componiendo. Pero antes quería despedirse en la capital tras arrasar con sus cuatro espectáculos en La Cartuja de Sevilla, donde cada show estuvo dedicado a un álbum distinto. Eso no ha ocurrido en Madrid, donde el artista ha tenido que acortar el repertorio in extremis por falta de tiempo.
Así, Carrasco ha interpretado un total de 21 canciones durante una hora y media junto a una banda de diez músicos y un coro góspel de ocho miembros que ha participado en algunos temas. El evento ha empezado tras unos minutos de retraso con Oh si pudiera, al que le ha seguido la pirotecnia de Pueblo Salvaje, un tema que pide alejarse de las "pantallas": "Escucha el viento gritar / Que nos roban el tiempo / Y la libertad", dice la letra.
Un mensaje parecido transmite Hay que vivir el momento, tras el que Manuel Carrasco ha concedido un discurso de presentación: "Antes de nada, es un placer estar con compañeros a los que quiero y admiro. Ana Mena, Álvaro de Luna y Lola Bozzano, que han pasado ya por este escenario", ha dicho sobre los otros artistas del festival. "Y, por supuesto, el que viene ahora, un artista al que admiro y al que el destino me ha permitido que haga de telonero. ¡El gigante Lenny Kravitz!", ha bromeado.
"Venimos con muchas ganas. Quiero que sepáis que es el último concierto que vamos a hacer este año"
"Pero ahora estamos nosotros aquí. No volveremos a tocar en España hasta el 2028. ¡Imaginaros las ganas que tenemos! Vamos a hacer lo que mejor sabemos hacer: abrazarnos con las canciones, abrir el alma y compartir como la vida misma se merece", ha expresado antes de que todos los asistentes alzaran los brazos con Uno x uno.

Las palmas de Salitre han dado paso a una potente versión de Que nadie donde el coro ha reforzado el inspirador mensaje del tema. Tras Ya no, Carrasco ha dedicado No dejes de soñar a todas esas personas que tienen un sueño y que luchan por conseguirlo. Y el concierto ha seguido con Y ahora, Bailar el viento y Siendo uno mismo, donde el público ha gritado a pleno pulmón el verso "Siendo uno mismo en cualquier parte".
Sígueme ha dado paso a Amor planetario, donde el saxofón ha sido el instrumento protagonista. Para cantar Yo quiero vivir, Carrasco ha bajado del escenario para reunirse con el público a lo largo de la pasarela central, demostrando una cercanía con los fans que sigue cultivando. Tras Tambores de guerra y Hasta por la mañana, el artista se ha cambiado de vestuario y ha aprovechado para responder a las críticas que recibió por cómo fue vestido a La Cartuja.
Su respuesta a las críticas
"Quiero dar las gracias a las personas que me habéis abierto vuestro corazón en los conciertos de los cuatro estadios de Sevilla. Lo que hemos vivido es tan especial que se quedará en mi corazón toda la vida. He visto a gente unida, con sus luchas. Todos celebrando la vida, junto a mí y todo mi equipo. Pero todo no va a ser bueno", ha dicho sobre los comentarios a su vestuario. "Me llama la atención cuando alguien dice que así vestido parezco demasiado femenino para ser un hombre, o que parezco gay, o maricón. Y yo me pregunto: 'Te parezco femenino, ¿y?'. ¿En serio? ¿Todavía vamos por ahí a estas alturas?", ha reivindicado.
Acto seguido, Manuel Carrasco ha interpretado una versión reducida a la guitarra de su tema dedicado a Madrid, Será para toda la vida: "Y quiénes somos los demás / Pa' señalar a cualquiera / Si el amor es lo primero / Que ya cambiaron los tiempos / Y algunos que no se enteran". Al terminar, ha alzado una bandera del colectivo LGTB.

Una despedida un poco atropellada
"Madrid, siempre en la vida, pase lo que pase, hay que bailar", ha comentado Carrasco durante Bailando con lobos, tras la que ha llegado más pirotecnia con Tan solo tú y la emoción de Qué bonito es querer. En este momento, ha quedado claro que el artista quería despedirse del público con un concierto a la altura de las expectativas. Sin embargo, la organización ha obligado a reducir el repertorio.
Por culpa del tiempo, el de Isla Cristina ha tenido que presentar a la banda enumerando rápidamente los nombres de sus músicos, entre los que se encuentra su primo David Carrasco. "Me han dicho que tenemos que acabar, en serio. Solo una más, señores, tenemos que darlo todo. Teníamos más canciones preparadas, pero no se puede. Hay que cumplir con el horario", ha explicado.
Así, Carrasco ha elegido Tengo el poder para cerrar el concierto con un tema potente y empoderante: "Tengo el poder, llegó la hora y voy a hacerlo / Tengo el poder, ¿quién eres tú para romperlo? / Quien quiera pararme, quien quiera pararme, no podrá", dice el estribillo. "¡Que se acaba, Madrid!", ha gritado entre medias de la última actuación. "¡Hasta la próxima! ¡Os quiero mucho!", ha zanjado justo antes de abandonar el escenario.
Lucía, una fan encandilada
Algunos asistentes han pedido otra canción —"Que no, que no, que no me da la gana, que no me voy de aquí hasta por la mañana"—, pero la organización no lo ha permitido para respetar el horario, pues aún quedaba el concierto de Lenny Kravitz. "Hasta el 2028 nada", ha comentado Lucía, una fan que también acudió a uno de los shows de Carrasco en Sevilla y con la que hemos podido hablar en Europa FM.
"El concierto es increíble. Todo lo que hace Manu es mágico. Da igual dónde lo haga, vaya a donde vaya, hay que seguirle. Merece la pena ir a donde esté y disfrutar cada segundo. Cualquier canción te emociona, te inspira... Canta canciones muy personales. Todas sus canciones son mágicas", nos ha contado justo al terminar el evento.
Durante Yo quiero vivir, Manuel Carrasco se ha detenido justo delante de Lucía, quien ha vivido ese momento con mucha euforia: "Increíble. Yo sabía que hacía ese contacto, pero nunca había tenido la oportunidad. Hoy he dicho: 'Le chocaré un poquito la mano'. Y, de repente, le he tenido tan cerca... Es un momento que voy a tener para toda mi vida. Le he dado la manita, le he acariciado y le he tenido enfrente". Lo cierto es que ella no será la única que nunca podrá olvidar una noche llena de emoción, vitalidad y amor.