MÚSICA CONTRA EL MACHISMO

Todas somos 'Merichane': la historia del nuevo himno feminista de Zahara

Merichane, uno de los últimos lanzamientos de Zahara, ejemplifica las violencias que la cantante ha sufrido desde su infancia. Sus versos exploran las cicatrices que el machismo puede dejar en el cuerpo de una mujer. Este 8 de marzo, Día de la Mujer, destacamos la valentía de la artista y reflexionamos sobre el poderoso valor de un relato personal y global al mismo tiempo.

Zahara
Zahara // Youtube

Carmen Basanta

Madrid 08/03/2021 08:15

La mayoría de nosotros hemos tenido un mote en el colegio. Cuando una amiga le dijo a Zahara que el suyo era Merichane, la cantante se sintió afortunada porque no era nada ofensivo, muy lejos de los 'gafotas' o 'ballenas' que hay en muchas aulas. Se sintió bien hasta que se dio cuenta de que Merichane era como se hacía llamar la puta del pueblo. Y a partir de ahí cambió todo. Tenía 12 años.

Merichane es ahora el título de una de sus canciones —la lanzó el 21 de enero de 2021— y es también la historia de Zahara.

"Merichane soy yo y Merichane somos todas mis historias", decía la cantante poco después de presentar el tema al público. Zahara se ha apropiado de ese insulto del colegio, le ha dado la vuelta y lo ha convertido en su propia catarsis: el trauma reconvertido en arte.

A través de sus versos, Zahara apunta directamente a los responsables de haber contribuido a hacer crecer la mancha negra que nació en su interior a partir de las experiencias más duras que una niña puede vivir. "En la música nadie me podía tocar", contaba hace unas semanas en una charla en ClubHouse, donde relató a unos pocos oyentes cómo la guitarra se convirtió en el único refugio seguro.


Pero lo más importante y valioso que ha hecho Zahara con su relato es que lo ha universalizado. Cuando canta "Yo estaba ahí, dejándome hacer, con tal de que acabase de una vez", Zahara se habla a sí misma pero también les habla a todas las mujeres que viven o han vivido el sexo casi como un acto de servicio. Debajo de esa sumisión inconsciente hay enterradas capas y capas de miedo y vergüenza que ya es hora de ir arando, como la tierra húmeda cuando quieres plantar semillas.

Así, todas gritamos con Zahara 'Yo estaba ahí' porque igual que ella, todas hemos crecido bajo la misma educación patriarcal, bajo el mismo yugo invisible. La artista se atreve incluso a cargar contra la propia industria que le da de comer, denunciando el paternalismo de corbata y oficina: "Yo estaba ahí, en las oficinas de Universal, tragando sermones sobre mi gran potencial".

Una canción muy difícil de escribir

Sacar este trabajo adelante no fue fácil. "He querido contar lo que viví tal y como fue para mí. Llegar a hacerlo no ha sido fácil, he tenido que aceptar y asumir que aquellas historias sucedieron de verdad, pero que el mantenerlas escondidas no solo no me hacía sentir mejor sino que protegía a las personas que me habían hecho daño".

Merichane brotó de su interior durante el confinamiento y en el mismo momento que la terminó supo que sería el primer sencillo de un álbum que se presupone igual de complejo que las canciones que lo presentan. "Ojalá hubiese escuchado una canción así a mis 12 años", dijo en Clubhouse.

La voz de Zahara se agita en uno de los versos más crudos del tema. "Yo estaba en la otra habitación, escuchaba su respiración. Deseaba que no entrase". La mancha negra se extendía por su interior, pesaba como el lodo y no dejaba que entrase el oxígeno, pero la cantante ha sabido coger aire e impulso para enfrentarse a lo que ella misma había creado: una jaula opaca donde la culpa no dejaba entrar ni un rayo de luz.

"Si abro la caja de Pandora y salen los demonios pues que salgan y que canten, a ver cómo cantan", exclamaba la artista en esta minicharla privada donde desveló algún detalle sobre el lanzamiento del disco que vamos a omitir por respeto —y devoción— a los tres vinos de celebración que se había tomado en aquel momento.

En palabras de la propia cantante, Merichane podría estar dedicada, además de a todos los agresores del planeta, al profesor que le contestó "mira con quién te has juntado" cuando con solo 12 años le fue a contar que estaban escribiendo "Zahara puta" por todo el colegio. Para todos ellos, Merichane.