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PRIMAVERA SOUND 2016 | CRÓNICA DEL VIERNES

Radiohead eclipsa la segunda jornada del Primavera Sound

Sin duda el concierto más masivo de esta edición del Primavera Sound era, como ya se esperaba, el de Radiohead. La banda británica ofrecía dos horas de concierto que culminaron con Creep, canción que sólo habían tocado en directo una vez en 7 años.

Cristina Merino | Madrid | Actualizado el 04/06/2016 a las 18:39 horas

Radiohead

Radiohead / Eric Pàmies

La segunda jornada grande del Primavera Sound estaba marcada por un nombre: Radiohead. Desde las primeras horas de la tarde la expectación por este concierto era más

que palpable.

Muchos fuimos los que vimos a Beirut desde el otro lado, bajo el escenario Heineken vacío, para intentar conseguir una posición más o menos decente para lo que iba a empezar a las 10 de la noche.

Y a esa hora aparecieron Thom Yorke y los suyos entonando las primeras notas de Burn The Witch, tema incluido en su último trabajo A Moon Shaped Pool. Y como ya se sabía las siguientes cuatro canciones también eran de su nuevo disco, que no volvieron a retomar hasta más adelante para The Numbers. Con unos espectaculares visuales tanto en la pantalla central como en las laterales, la genial puesta en escena de la banda británica hacía más envolvente su directo compensando el sonido algo bajo para un concierto al que asistieron 50.000 personas, dejando literalmente vacíos otros escenarios del festival.

El momento más emotivo llegó hacia la mitad del concierto con el combo compuesto por No Surprises y Pyramid Song, intercalando The Numbers para volver a estremecer al público con Karma Police, alargada por los coros del público.

Tras los bises y ya habiendo abandonado el escenario, Radiohead decidió volver para darle un último regalo a sus fans tocando Creep, una de las insignias de la banda que hacía siete años que no tocaban en directo, excepto en un concierto en París la semana pasada.

Tras la intensidad de Radiohead daba comienzo la fiesta de The Last Shadow Puppets, con Alex Turner en primer plano durante prácticamente todo el concierto moviéndose de un lado a otro con sus característicos movimientos y con un, fingido o no, estado de embriaguez bastante considerable. Miles Kanes se mantenía en un segundo plano aunque también captaba momentos de protagonismo junto a su compañero, en especial en Bad Habits, uno de los éxitos del dúo que estuvieron acompañados por un cuarteto de cuerda. Tampoco faltaron otros hits como Standing Next To Me o Aviation ni tampoco las versiones. Turner y Kane se atrevieron con Is this what you wanted de Leonard Cohen y con I wan’t you (She’s so heavy) de los Beatles, para terminar el concierto con The meeting place.

Para los que aún tenían ganas de fiesta seguían dos grandes apuestas: Beach House y Kiasmos. Yo me decidí por la electrónica del dúo islandés para continuar con la sesión de

Maceo Plex en el escenario Rayban, que terminó con los primeros rayos de sol sobre todos los que llegamos hasta el final en la segunda noche.