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ESPECIAL | #LEMONADE

El mensaje oculto (o no tanto) para Jay Z en el nuevo disco de Beyoncé

Lemonade, el nuevo álbum visual de Beyoncé, ha llegado por sorpresa y causando una revolución en las redes sociales. Pero una vez superada la emoción inicial toca analizar el disco y la película que lo acompaña: ¿Por qué la cantante destila tanta rabia y dolor? ¿Marketing o mensaje oculto para su marido?

Alex Vilalta | Barcelona | Actualizado el 25/04/2016 a las 13:09 horas

Beyoncé en el vídeo de Lemonade, en el que se insinúa que su marido le habría sido infiel

Beyoncé en el vídeo de Lemonade, en el que se insinúa que su marido le habría sido infiel / Beyoncé

Lemonade ya es una realidad. Después de meses de especulaciones y de teasers terroríficos, el nuevo álbum de Beyoncé ya está disponible en Tidal "de manera exclusiva y perpetua", según ha anunciado la plataforma de streaming. Y claro, las redes han enloquecido con el nuevo trabajo de Queen B.

Pero pasada la euforia inicial, es momento de prestar atención y analizar tanto el disco como la película que lo acompaña. Y el primer mensaje es claro: Beyoncé no se encuentra en su mejor momento con su marido. Tan solo hay que escuchar el primer single de Lemonade, Hold Up (en inglés, aguanta) para darnos cuenta que algo no va bien en el multimillonario matrimonio: "es una vergüenza que mandaras a la mierda nuestro bonito amor", se queja la diva del pop tras preguntarse si "es mejor estar loca o celosa".

Y es que el álbum visual de Beyoncé destila un aire tétrico-histérico donde la cantante aparece dolida y cansada. Dolida por lo que se expone como una constante infidelidad de su marido y cansada por haber aguantado tanto tiempo este tipo de vida. "Hoy me arrepiento de la noche en la que me puse el anillo. Siempre está con sus p***s excusas", se queja la cantante tras insinuar que su marido le habría engañado con una diseñadora llamada Rachel Roy: "tan solo me quiere cuando no estoy aquí. Prefiere llamar a Becky".

Aunque en otra de sus canciones, Sorry, Queen B llama a levantar el dedo corazón y a explotar ante los constantes engaños de su pareja, el disco da un giro radical cuando llega a sus últimas canciones. La rabia y la histeria dan paso a la resignación y al olvido (aunque no al perdón). Don't Hurt Yourself se erige como el tratado de paz entre ambas partes, pero no sin antes lanzar una advertencia a modo de ultimátum: "sabes que te he dado la vida. Si vuelves a intentar esta mierda te quedarás sin esposa". Y es que no cualquiera se la puede jugar a Beyoncé.

Si bien es cierto que este reallity show a modo de trabajo discográfico podría tratarse de una simple estrategia de marketing más de las que ya nos tiene acostumbrados Queen B, la crisis matrimonial sonora parece coincidir con los rumores de separación que en los últimos meses han planeado por encima de la pareja.

Pero Lemonade no solo es una historia de sufrimiento y dolor grabada en un disco, sino que también es una reivindicación clara de la cultura y la mujer afroamericana. Durante la película que acompaña al álbum visual se repite varias veces un mensaje reivindicativo sobre la desigualdad que la mujer negra sufre en norteamérica. Además, en este nuevo proyecto Beyoncé ha decidido jugar con nuevos estilos musicales: se ha atrevido a probar el country con el tema Daddy Lessons y ha acariciado el pop-rock en la colacoración con Jack White en Don't Hurt Yourself, consiguiendo que tanto la crítica como otras celebrities celebren el regreso de Beyoncé.