La relación entre ambos se rompió en 2011

Muere Mark Evans, el padre de Adele, a los 57 años

Mark Evans, el padre de Adele, ha fallecido este martes a los 57 años víctima de un cáncer. La relación de la cantante y su progenitor llevaba rota desde 2011. Adele nunca le perdonó las revelaciones que hizo en una entrevista en 'The Sun'.

Muere el padre de Adele a los 57 años
Muere el padre de Adele a los 57 años // Gtresonline

Europa FM

Madrid 11/05/2021 10:22

Día triste para Adele. La cantante británica ha despedido este martes 11 de mayo a su padre, Mark Evans, que ha fallecido a los 57 años víctima de un cáncer de intestino. Llevaba conviviendo con la enfermedad al menos desde 2013 cuando el propio Evans lo hizo público en una entrevista.

Dijo que temía morir sin conocer a su nieto, Angelo, nacido el 22 de octubre de 2012.

Adele había cerrado las puertas de la relación con su padre un año antes, en 2011, a raíz de una entrevista concedida por éste. Adele no le perdonó lo que dijo y, en el fondo, tampoco le había perdonado que abandonase a su madre, Penny Adkin, cuando ella todavía tenía tres años.

Penny tuvo que sacarla adelante sola y compaginar varios trabajos para poder mantenerla. Se esforzó hasta tal punto de que por su séptimo cumpleaños le regaló un piano que hizo que creciese su amor por la música.

Una relación rota desde 2011

A pesar de irse de casa, Adele no rompió los lazos con su progenitor e intentó recuperar la relación.

En 2011 hubo un intento de acercamiento pero Evans, aprovechando la fama de su hija, decidió dar una entrevista a The Sun que Adele no aprobó. Se sintió traicionada porque su padre había aprovechado su éxito para airear su vida personal.

Habló de sus sus antiguos problemas con el alcohol. "Durante tres años después de la muerte de mi padre [falleció en 1999, víctima de un cáncer de intestino con 57 años], consumí dos litros de vodka y siete u ocho pintas de Stella todos los días. Hice que Oliver Reed pareciera un abstemio", confesó Evans, que reconoció que esta situación llevó a un distanciamiento con su hija. "Apenas sabía mi propio nombre y mucho menos mis responsabilidades. Pero sabía que no quería que Adele me viera así. Sabía que echaría de menos a su abuelo tanto como yo. Ella lo adoraba. Sin embargo, todo lo que pude hacer fue beber. Sé que fui un padre podrido", añadió.

Mark Evans sacó también fotos de su álbum familiar e incluso se atrevió a decir que él era el culpable de los problemas de Adele.

Un año más tarde, en 2012, Adele dejó claro en Vogue que después de lo hecho no había vuelta a atrás. "Lo ha estropeado todo. Nunca volverá a saber de mí. No hay nada que me molestaría más que mi padre fuera sobornado por la prensa. ¡Me cabrea! Regresar después de diez años y decir: ‘Tal vez su problema con los hombres se reduce a mí’. Es como… ¡vete a la mierda! ¿Cómo te atreves a comentar mi vida? Me hace hervir la sangre. Hace que mi familia se sienta incómoda, que mis amigos se sientan incómodos a mi alrededor", dijo tajante al hablar de su progenitor.

Mark Evans intentó en numerosas ocasiones la reconciliación con su hija, sobre todo a raíz de su nieto Angelo, pero ella no cedió. La ruptura padre-hija volvió a quedar en evidencia en 2017, cuando ésta recogió el premio Grammy, y le dedicó el galardón a su mánager, Jonathan Dickins, al que se refirió como un padre: "Te debo todo. Hemos estado juntos durante diez años, y te amo como si fueras mi padre. No amo a mi padre, esa es el tema. No significa mucho".