UN LIBRO AUTOBIOGRÁFICO

"Sigo sin saber lo que tengo": Nena Daconte habla del alcohol, la psicosis y las paranoias en su libro de memorias

Mai Meneses, la mujer detrás del nombre artístico Nena Daconte, publica este 15 de septiembre sus memorias bajo el título de una de sus canciones más conocidas, 'Tenía tanto que darte'. Sus problemas con el alcohol y las enfermedades mentales la tuvieron apartada de la música durante años.

"Sigo sin saber lo que tengo": Nena Daconte habla del alcohol, la psicosis y las paranoias en su libro de memorias
"Sigo sin saber lo que tengo": Nena Daconte habla del alcohol, la psicosis y las paranoias en su libro de memorias // GTRES

Europa FM

Madrid 15/09/2022 14:37

Cinco años saboreando las mieles de un éxito abrumador y casi 13 de silencio. Mai Meneses ha luchado contra sus demonios más oscuros para renacer como un ave fénix este 2022, año en el que ha vuelto a la música con temas como Despiértame Madrid o Detrás de cada luz.

Llevaba años sin componer y en enero del año pasado comenzaron a salir las primeras notas. Ese fue el inicio del fin de una recuperación en la que ha estado centrada los últimos años y que ahora comparte en su libro de memorias 'Tenía tanto que darte', título homónimo de uno de sus temas más conocidos.

La separación con Kim Fanlo

Junto a su expareja sentimental Jim Fanlo saboreó entre 2005 y 2010 la fama que le trajeron canciones como En que estrella estará. Pero el cambio de década lo ensombreció todo y llegó la ruptura, tanto laboral como personal. Se enfrentaron en los tribunales por el uso del nombre Nena Daconte, de la que terminó resultando propietaria Mai Menenes.

"Expuso su negativa a que siguiera mi carrera musical con el nombre de Nena Daconte. Quedamos en volver a vernos después de las fiestas de Navidad, cuando todos estuviéramos más tranquilos, pero aquella reunión no tuvo lugar y comenzó su andadura judicial", recuerda la artista en su libro.

Alcohol y paranoias

Fue entonces cuando llegaron sus peores momentos. Se refugió en el alcohol, una forma de evasión que terminó llevándola por caminos todavía más oscuros.

"Pensaba que la gente me miraba por la calle, que hacían comentarios negativos cuando pasaba por su lado. Que hablaban de mí en la tele, en la radio, pero siempre de manera negativa. Además, creía en fantasmas y que estos me visitaban cada noche para acabar conmigo", relata.

Los profesionales le diagnosticaron una depresión psicótica por la cual tuvo que estar medicada durante años. Aunque asegura haber sufrido altibajos con el tratamiento, haber aparcado sus adicciones le ha traído la paz mental que buscaba. "El abuso del alcohol es malísimo para la felicidad y la tranquilidad mental. El abuso siempre es peligroso. Dicen que hay personas que tenemos una especial predisposición y lo mejor en mi caso sería no haberlas probado nunca: el cerebro es muy delicado", recoge Europa Press del libro.

Psicosis y distorsión de la realidad: "Que esté todo conectado es brutal"

El abismo se abría frente a ella en sus peores momentos. El abuso de las drogas y el alcohol agravaba sus problemas mentales, que estaban protagonizados por episodios de psicosis y paranoias.

"La psicosis no siempre es divertida, pero sí lo es en esencia. Es como si recordaras todos los sueños que tienes cada día, porque estás viviendo en el sueño. Que todo esté conectado es una sensación brutal, es la mejor montaña rusa del mundo. Con los medicamentos me da la sensación de que no hay cuaderno ni columpio, que no voy a poder escuchar la voz de mi alma", escribe, asegurando que se siente identificada con el relato de Ángel Martin en Por si las voces vuelven.

Han pasado más de 10 años desde que a Mai Menenes se le empezó a distorsionar la realidad, el punto de inflexión que la animó a pedir ayuda para salir del agujero. Ahora ya respira fuera de esa burbuja, pero no sabe si algún día volverá a sumergirse en ella. Las pastillas mantienen estable la línea entre lo real y lo ficticio. Aunque encontrarlas no ha sido fácil.

"Yo sigo sin saber lo que tengo. Lo más cercano es el trastorno límite de personalidad, pero cada médico me da un diagnóstico y hasta dar con la medicación ha sido un proceso complicado", ha contado a Efe.

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