Su compañero de piso es cleptómano
Ha llegado a robarle el perro para vendérselo a otras personas.
Alberto comparte piso con un chico adicto a robar cosas. El chico encontró el piso en una web y quedó encantado desde el primer momento. El apartamento tenía de todo: televisión de plasma, videoconsolas…y hasta un compañero cleptómano.
El piso de sus sueños se convirtió en la casa de sus pesadillas. Los primeros días echaba en falta cosas pero lo achacó a la mudanza. Pronto le desapareció el I pad, un mueble zapatero y hasta su propio perro. A día de hoy se siente muy colega de su compañero de piso y es incapaz de denunciar los hechos ante la justicia aunque sí lo hizo en Ponte a Prueba: