Alberto Martos tiene la esperanza de que la gente joven deje a un lado el teléfono móvil y disfrute de lo que nos brinda la vida real. Y para muestra, un botón.
Cristina hizo una pequeña reforma en el baño de su casa y Coco la llama desde el ayuntamiento para reclamarle el pago de una licencia. *Esta broma se la gastan Alberto y su mujer Menchu a su vecina y amiga Cristina.
Coco ha llamado a Amelia, haciéndose pasar por gestor inmobiliario para reclamarle el pago de unas tasas, porque hace poco se ha comprado con un piso con su marido. *Esta broma se la gasta Domingo a su mujer Amelia.
Adrián viajó a Amsterdam y no pagó parte de la reserva porque nadie se personó en el apartamento para recibir dicho pago. Coco llama desde la empresa de alquiler para reclamarle el pago. *Esta broma se la gasta Ángel a su amigo Adrián