
Ponte A Prueba - Viernes 14 de septiembre de 2012
Alberto lo pasó muy bien en la guerra de orgasmos que hizo con sus vecinos. Todo empezó con un gemido del piso de al lado y, casi sin darse cuenta, se metió en una batalla de placer en la que no le importó mucho si ganaba o perdía. La que nunca entraría en una guerra de este tipo con su follamigo es Azucena, porque le cogió un asco tremendo cuando descubrió que él se duchaba en calzoncillos. ¡Hasta llegó a romper con él por eso!
