LO CUENTA EN SU LIBRO

Los abusos que Sinéad O'Connor sufrió de niña: "Mi madre tenía obsesión por destruir mi útero"

En su libro de memorias, Sinéad O'Connor desvela los abusos que sufrió de niña a manos de su madre y las secuelas mentales que sufre desde entonces: trastorno bipolar, trastorno de estrés postraumático y trastorno límite de la personalidad.

Las secuelas mentales de Sinéad O'Connor por los abusos que sufrió de niña
Las secuelas mentales de Sinéad O'Connor por los abusos que sufrió de niña // Getty Images

Europa FM

Madrid 31/05/2021 11:04

Rememberings: Scenes from My Complicated Life (Recuerdos: escenas de mi complicada vida), Sinéad O'Connor habla de los abusos que sufrió de niña a manos de su madre y cómo ese trauma infantil influyó en la crisis nerviosa que padeció en 2015.

Tras el divorcio de su padres, la madre de O'Connor obtuvo la custodia y la vida de la cantante se volvió un infierno. Explica que su madre, Marie, "no estaba bien" y la golpeaba y pateaba a diario, a menudo en el abdomen. Tras uno de esos violentos episodios, la pequeña acabó en el hospital. "Mi madre tenía obsesión por destruir mi útero", explica en una entrevista la revista People.

La pesadilla se extendió durante años hasta que al cumplir los 13 pasó a vivir con su padre. Cuando tenía 18 años, su madre murió, y aunque las agresiones físicas terminaron, aquellos episodios habían marcado a Sinéad O'Connor para siempre. La cantante sufre desde entonces varios traumas con los que ha tenido que aprender a convivir.

Sufre trastorno bipolar y estrés postraumático

Su vida ha estado marcada por entradas y salidas de centros psiquiátricos. Sinéad ha sido diagnosticada de trastorno bipolar, así como trastorno de estrés postraumático y trastorno límite de la personalidad. En 2015 tocó fondo tras someterse a una histerectomía radical para tratar la endometriosis que padecía. El procedimiento, y la menopausia quirúrgica que derivó, la aplastaron.

La cantante acostumbraba a poner llamadas de auxilio en sus redes sociales en las que aseguraba sufrir una sobredosis. Ahora, visto con el tiempo, habla de su lucha contra su enfermedad mental explicando que "estaba loca. Pero no me arrepiento de esos vídeos 'vergonzosos'. Estoy bastante orgullosa de haber sido tan abierta... La naturaleza de un cantante es ser emocionalmente honesto. Siempre he sido bastante abierta y no me arrepiento".

En la actualidad, cada 15 días, Sinéad O'Connor tiene visitas con su equipo médico para comprobar que todo sigue bajo control.

Terapia en busca del equilibrio

"Nunca se puede predecir lo que puede desencadenar un trastorno de estrés postraumático. Soy como un perro de rescate: estoy bien hasta que me pones en una situación que me huele un poco a cualquiera de los traumas por los que pasé, entonces abro la tapa", afirma.

La terapia ha ayudado a equilibrar esos sentimientos. "Me las arreglo bien porque me enseñaron habilidades brillantes. Hubo mucha terapia. Se trata de concentrarse en las cosas que te dan paz en lugar de lo que te hace sentir inestable".

Todo ese trabajo mental le ha ayudado incluso a reconciliarse con su infancia. "Estaba tan ocupada en sobrevivir que no tuve tiempo de sentir nada. Aprendes a vivir con eso, pero lo que me ayudó fue perdonar a mi madre".

Vuelta a la música

Sinéad O'Connor, que es madre de cuatro hijos con edades comprendidas entre los 33 y los 14 años, asegura que el próximo año lanzará nueva música y emprenderá una nueva gira, pero ahora disfruta de las cosas cotidianas de la vida. "Disfruto estando en mi cama, con la casa ordenada y viendo series de detectives".