'Beautiful Trauma' muestra su lado más personal

P!nk, al desnudo

Hace una semana se estrenó el documental All I Know So Far, dirigido por Michael Gracey, una oportunidad única para conocer a la Pink más personal, pero también para descubrirla como una artista tan completa como única.

Pink, al desnudo
Pink, al desnudo // Gtresonline

Ignacio Pillonetto

Barcelona 05/06/2021 06:00

En 1999 se escuchaba y se leía de todo, pero, conforme se iba acercando el cierre del año, cientos de teorías sobre la venida del Anticristo, el fin del mundo y el Apocalipsis se convirtieron en parte del día a día. Sólo hay que ver la prensa de ese momento para ver de primera manera las cosas que se decían justo al borde del cambio del milenio. Entre tanta desolación y ansiedad social, la música seguía presente y fuerte con U2, Robbie Williams, Bon Jovi, Radiohead, Britney Spears, Gloria Estefan, Madonna y...una chica nueva que iba con el pelo pintado de fucsia y respondía al nombre de P!nk.

De aquello han pasado 22 años y P!nk ha pasado de ser una chica nueva a una estrella de éxito mundial. Esta misma semana se ha estrenado el documental All I Know So Far, que convierte al público en espectadores de lujo del nacimiento y la consolidación de P!nk como la estrella rebelde del pop. Aunque hay algo más, y ahí es donde reside la gracia de esta serie documental dirigida por Michael Gracey.

All I Know So Far es también el nombre que recibe su último sencillo, que sirve como aperitivo de su nuevo disco. El director, con el que P!nk ya había trabajado en otros vídeos (como A Million Dreams y en Walk Me Home), le propuso enseñar cómo era su vida, dividida entre sus millones de seguidores y la privacidad de su familia.

"He descubierto que es más difícil estar parada que colgarse boca abajo girando a 50 kilómetros por hora. Canto mejor bocabajo"

El documental es más que el seguimiento a P!nk durante su gira mundial en 2019, también es un repaso a su propia vida, un collage que intercala imágenes de archivo, entrevistas, imágenes de carretera y su rutina como figura pública. Tras el visionado de All I Know So Far nos quedamos con la sensación de haber asistido a una de sus giras, pero desde el interior de su caravana, junto a sus hijos, Willow y Jason, y su marido, Carey Hart.

Pink como gimnasta

El documental se esfuerza en mostrarnos la vida de P!nk desde dentro, apelando a nuestras emociones para conectar, más de cerca, con una mujer que, más que cantante, demuestra que es una artista total.

La espectacularidad que se respira en sus conciertos es digna de ver, un cóctel de acrobacias y coreografías laberínticas rematadas por su voz áspera. “He descubierto que es más difícil estar parada que colgarse boca abajo girando a 50 kilómetros por hora. Canto mejor bocabajo”, revela Pink en un momento del metraje, cuando cuenta anécdotas de los ensayos o de su época como gimnasta durante la infancia. En cierto modo, Michael Gracey consigue su objetivo, pero no está claro de si se debe a su pericia como director o al carisma innato de la cantante. Seguramente sea más lo segundo que lo primero.

La P!nk más íntima

Una vez su madre le dijo: "No sabia que ser madre era tan bonito hasta que te vi a ti ser madre”.

Si algo refleja, este documental es la importancia que tienen los lazos familiares en la vida personal y profesional de la artista. Y, en cierto sentido, P!nk se convirtió en una especie de madre/mentora outsider para muchos de sus seguidores, que supieron encontrar en las letras de sus canciones el cobijo necesario para superar sus inseguridades. Hay un momento del documental, en el que P!nk lee la carta de una de sus fans. “Me diste las fuerzas para superar los peores momentos de mi vida”, le confiesa una chica que estuvo a punto de suicidarse.

“Me diste las fuerzas para superar los peores momentos de mi vida”

No importa cuál sea el medio con el que decida expresarse un artista o si disfrutas más con la música, con un buen libro, bailando o viendo una serie, después de ver el documental e, independientemente, de que P!nk sea tu cantante favorita; te habrás dado cuenta del mensaje universal que se esconde detrás de todo esto: y ése es el poder transformador que tiene la música. Siempre y cuando sepas escuchar, claro. Como diría ella, Get The Party Started.

El 'show' Beautiful Trauma

El tour de 2019 incluyó más de 150 conciertos en 18 países. La gira fue un éxito absoluto, con una recaudación por precios de entradas valorada en más de tres millones de dólares.

P!nk es claramente una artista de récord. Desde su debut en el año 2000, ha sacado ocho álbumes de estudio, ha recibido tres premios Grammy y, ojo al dato, tiene su propia estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.