Rosalía puede bailar ballet sin hacerlo perfecto, y tú también
Rosalía es objeto de numerosas críticas, y el concierto de su gira LUX TOUR no ha hecho más que multiplicar los comentarios. Muchos juzgan que la artista baile ballet durante una parte de su espectáculo. Pero ni lo hace tan mal ni hay ningún problema en que haya incluido esta disciplina artística en su show.
Un bailarín profesional analiza el ballet de Rosalía en 'LUX TOUR': "Ya le gustaría a algunos"

Rosalía no tiene ninguna intención de ofender a los bailarines clásicos por ponerse un tutú, unas zapatillas de ballet y ejecutar una coreografía lo mejor que puede. Eso es lo que hace mientras interpreta la canción Porcelana durante los conciertos del LUX TOUR, su nueva gira que empezó el pasado 16 de marzo en Francia.
Los vídeos de la actuación volaron por todas las redes sociales y muchos usuarios no tardaron en criticar a la artista por los fallos cometidos. Fallos obvios, teniendo en cuenta que Rosalía es cantante y no bailarina, algo que ella nunca ha intentado ocultar. Pero ¿acaso importa que no lo haga perfecto? ¿Es legítimo pedirle eso cuando está concediendo un espectáculo musical, cuando sus fans han pagado la entrada de un concierto y no de una obra de danza?
Rosalía ha confeccionado su show como si de una ópera se tratara, con referencias a la pintura o al ballet para contraponer lo clásico y lo moderno—una dualidad acorde al concepto de su disco LUX, donde busca el equilibrio entre lo terrenal y lo divino—. Es obvio que no intenta erigirse como bailarina, sino que, una vez más, ha decidido experimentar con su arte. Pero ¿por qué molesta tanto que lo esté haciendo con el ballet? Existen decenas de artistas que incorporan el baile moderno a su espectáculo sin ser bailarines, y este hecho nunca es objeto de críticas, incluso si las coreografías no les salen perfectas. ¿Por qué esto es diferente?
Rosalía ha decidido arriesgarse ante los focos y lanzar un mensaje esperanzador: no pasa nada si no lo haces perfecto, pero inténtalo
No, Rosalía no está faltándole el respeto a los bailarines profesionales ni a la danza porque no está haciéndose pasar por uno de ellos. Está encima de su escenario, ante su público. Está cantando sus canciones. Y no conforme con eso, se atreve a probar elementos escénicos distintos para ofrecer un espectáculo original dentro de la industria musical actual. ¿Acaso no es este un ejemplo a seguir?
Tú también puedes bailar ballet
El ser humano tiene un miedo perpetuo a fallar, a equivocarse, a probar algo y hacerlo mal. Sin embargo, Rosalía ha decidido arriesgarse ante los focos y lanzar un mensaje esperanzador: no pasa nada si no lo haces perfecto, pero inténtalo. Bajo la máxima honestidad posible, la artista ha expuesto sus limitaciones —y "ni tan mal", según el análisis del bailarín Arturo Lamolda—. Algunos han respondido fascinados, pero otros no han podido evitar criticar, criticar y criticar.
La catalana se ha rodeado y puesto al servicio de un equipo profesional —el colectivo francés de danza (LA)HORDE corre a cargo de la coreografía— para aprender y ofrecer un extra coherente con su espectáculo. Entendería las críticas si, de repente, Rosalía no hubiera incluido una orquesta cuando su último álbum bebe de la música clásica. Entendería las críticas si Rosalía fuese una bailarina profesional y hubiera cometido todos esos fallos en una obra de ballet. Pero no estamos ante esos escenarios.
Ojalá muchas personas hagan oídos sordos a los comentarios despectivos y vean a Rosalía como un ejemplo a seguir de experimentación. Ojalá nos arriesgáramos a bailar sin miedo a hacerlo mal. Porque no hace falta que lo hagamos todo perfecto si lo hacemos desde la honestidad y el respeto.