PROTECCIÓN DE VERANO

Qué significa el número de las cremas solares: cómo elegir el factor adecuado para cada piel

A la hora de proteger tu piel debes saber qué significa el número de la crema solar, porque de ello dependerá que no te quemes a las primeras de cambio.

Qué significa el número de las cremas solares:
Qué significa el número de las cremas solares: // Pixabay

Rosa Ibanez

Madrid 10/06/2022 10:12

"No, si a mí no me hace falta crema protectora". Es bastante probable que en algún momento de tu vida hayas pronunciado esas palabras y lo es aún más que se la hayas escuchado decir a alguien. Pues debes saber que no pueden estar más equivocadas. Todos necesitamos protección frente a los rayos ultravioletas (UV) que nos llegan del Sol, ¡todos! Así que, siempre hay que protegerse, saber qué significa el número de la crema solar, y usar el factor que mejor le viene a tu piel.

Esto es lo que significa el número de la crema solar

Cuando vas a comprar la crema o el spray es muy habitual que te encuentres con decenas de marcas y un sinfín de números al lado de las siglas SPF. Entonces aparecen las dudas… Pues bien, lo primero que has de saber es que SPF significa Sun Protection Factor (en español, factor de protección solar), lo cual ya te da una pista de qué señala.

El siguiente paso es más sencillo, ya que no es complicado adivinar que cuanto más alta sea la cifra que acompaña a esas letras, más alta será dicha protección. En este sentido podemos distinguir entre cuatro grupos:

  • Nivel bajo: de 6 a 10
  • Nivel medio: de 15 a 25
  • Nivel alto: de 30 a 50
  • Nivel muy alto: más de 50

No obstante, si te has fijado, los más habituales son el SPF 15, el SPF 30 y el SPF 50, de manera que vamos a centrarnos en ellos. Así, el SPF 15 es capaz de filtrar hasta el 93% de los rayos ultravioletas y, aunque parezca un porcentaje muy elevado, si tu piel es sensible, se queda un poco corto. En cuanto al SPF 30 llega hasta el 97% y el SPF 50 supera el 98%.

¿Por qué esos números?

Esta es una pregunta que puedes hacerte, ya que estamos hablando de cifras que superan los 90. Entonces ¿qué significan los números de las cremas solares realmente? Muy sencillo: se podría decir que son una unidad para medir el tiempo.

Más allá del porcentaje de filtración que proporcionan, indican el tiempo que protegen de las radiaciones y, por lo tanto, de sufrir alguna de esas quemaduras capaces de convertir tus vacaciones en un infierno. Para calcularlo hay que hacer la siguiente operación (que no te entren sudores, que es muy sencilla): si tardas en quemarte unos diez minutos, tienes que multiplicar ese tiempo por treinta en caso de que la crema que uses sea SPF 30. El resultado sería de 300 minutos de protección.

10 minutos (protección natural de lu piel) x 30 (valor SPF del protector solar)=300 minutos

Obviamente esto depende del tipo de piel que tengas, de la exposición directa al sol, de si te vas a dar un baño (y por lo tanto, te vas a mojar) o de si te vas a poner o quitar ropa, ya que esta se lleva parte del protector. Lo que te debe quedar claro es que más vale pecar de precavido que no echarse la suficiente crema o spray y terminar sufriendo alguna quemadura. Y es que no consiste en ponerse protección una vez y olvidarse después (“no, si yo ya me eché esta mañana”, otra frase recurrente). No olvides que su efecto se pasa transcurrido un tiempo.

Los tipos de piel

Una vez que sabes lo que significa el número de las cremas solares, es recomendable averiguar qué tipo de piel tienes, pues será un buen indicador para que sepas cuál es el nivel de protección que necesitas. En la actualidad los expertos se refieren a seis tipologías de piel:

Fototipo I. Personas con la piel muy pálida, el pelo rubio o pelirrojo y los ojos claros. Necesitan un milagro para broncearse.

Fototipo II. Parecidas a las anteriores pero con pecas. A veces tienen los ojos castaños y tardan medio verano en broncearse mínimamente. Ni que decir tiene que se queman a las primeras de cambio.

Fototipo III. Aunque tienen la piel clara y el pelo rubio o castaño claro, pueden broncearse con cierta normalidad, aunque les costará coger algo de color.

Fototipo IV. Su color de piel es más oscuro que los anteriores y suelen tener los ojos marrones y el pelo oscuro. No tienen dificultades en ponerse morenos.

Fototipo V. Su piel de por sí es muy morena, de manera que con los primeros rayos de sol ya se han bronceado.

Fototipo VI. De pelo, ojos y piel negros, es muy raro que se quemen, lo que no quiere decir que no necesiten protección, ya que los rayos ultravioletas les hacen el mismo daño.

Tengas el fototipo que tengas, recuerda que tienes que protegerte siempre. Te saldrán menos arrugas y no sufrirás enfermedades relacionadas con la piel. Y recuerda, si quieres saber más tanto de este tema como de cualquier otro relacionado con la salud o la alimentación, pásate a menudo por nuestra sección Estilo de Vida.