PREPARADO PARA LA PELEA

Ignatius Farray, tras ofrecerse a la Velada del Año de Ibai Llanos: "Mi hijo Javier me apoya"

Ignatius Farray ha llegado al más puro estilo Ignatius Farray este martes a Cuerpos especiales. El cómico ha revolucionado el estudio, ha provocado las risas de Eva Soriano e Iggy Rubín y se ha llevado también el aplauso de los presentadores del morning con su definición de los límites del humor.

Ignatius Farray con Eva Soriano e Iggy Rubín en 'Cuerpos especiales'. | Europa FM

Europa FM

Madrid 24/01/2023 10:29

Ignatius Farray ha llegado arrasando este martes al estudio de Cuerpos especiales. El cómico, que presenta el libro Meditaciones, ha empezado la mañana contando una anécdota personal, la vivida con el taxista que lo trajo hasta el programa de Europa FM para su entrevista con Eva Soriano e Iggy Rubín.

"Omar, ¿tú le dijiste que yo no me llamaba Omar?", le ha preguntado a nuestro compañero de producción ante el caos vivido esta mañana. "El taxista me dijo: 'Me extraña que seas tú porque me han llamado y me han dicho que ibas a coger a un señor mayor", ha añadido provocando las risas de los presentadores.

El cómico, en realidad, está agradecido por esta descripción: "Tengo 49 años, en algún momento sucederá lo de ser mayor y Omar me está preparando para la muerte".

Ignatius Farray y los límites del humor

Anécdota a un lado, Ignatius ha estado en el morning de Europa FM hablando de comedia y también de los siempre polémicos límites del humor.

"Los límites del humor hoy en día es dejarle a un cómico subirse a un escenario, prescindir de cualquier broma cínica y simplemente dejarle hablar con honestidad el corazón. Ese es el verdadero límite del humor hoy en día", ha dicho el cómico, que se ha llevado el aplauso de Eva Soriano: "¡Qué bonito! ¡Me parece superpoético!".

El humorista se enfrenta estos días a las críticas de muchos seguidores que se quejan de que el show de Ignatius carece de comedia. "Cada vez que algo suena a comedia lo descartamos. Quiero ir por ahí... Me jode la democracia que ha creado un caldo de cultivo donde los cómicos somos bienvenidos. Tenemos que volver al origen y ser marginados, outsiders, herejes que mueren en la hoguera... Recuperemos el sentido tabú de la comedia. ¡Qué mierda es esa de dejarle a un cómico dejarle hablar!", ha dicho entre risas.

La propuesta de Ignatius a Ibai

Ignatius tiene preocupados a Eva Soriano e Iggy Rubín. El cómico se ha propuesto para participar en la Velada del Año que prepara Ibai Llanos.

"No sabía de qué iba la movida", ha confesado sobre su ofrecimiento. "¿Es lo de la pelea de Mister Jagger que la quieren repetir? Pues yo. ¡No sabes lo que juego con mis sobrinos!".

Ignatius se ve claro candidato porque juega con sus sobrinos a ser el exboxeador George Foreman y "ellos se van escondiendo por toda la casa esquivando las hostias", ha contado el cómico, al que Iggy le ha aclarado: "Mister Jagger no va a huir".

Para defender su propuesta, Ignatius tiene otros más argumentos. "Mi hijo Javier [de 13 años] me apoya", ha asegurado el cómico. "[No participar] es lo más prudente pero otra cosa quiero para recuperar para la comedia es la imprudencia".

La gorra del padre de Ignatius

No todo han sido risas en la entrevista, ha habido también un momento nostalgia al hablar de la gorra perdida el domingo 15 de enero en Beer Station.

"La gorra no ha aparecido. Es un recuerdo de mi padre. Se lo regaló mi hermano, es de lana de oveja, se la ponía para subir al Teide. Al fallecer mi padre yo me quedé con la gorra. Tenía un valor sentimental y me dio mucha pena perderla", contó el cómico que ahora luce nueva gorra y esta también tiene una historia especial.

"Fui a sombrererías donde encontrar algo similar a la gorra. Encontré esto en La Favorita, en la calle Mayor, y vi un retrato de Paco Rabal. Me acordé que mi padre me dijo un día: '¿Sabes que me gusta el rollo de Paco Rabal?'. Le pregunté a los de la tienda y me dijeron que Paco Rabal siempre compraba en esa tienda. Perdí la gorra de mi padre pero tengo la gorra que mi padre que siempre deseó. No me digáis que esto no es justicia poética".