Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de EuropaFm en tu móvil.

¡CUIDADO!

Los cinco accidentes más comunes del sexo en verano

Nos metemos en pleno verano, temperaturas altas y ganas de salir de la rutina en el sexo ahora que tenemos tiempo y estamos descansados. El Sextante nos trae cinco sitios en los que tener relaciones sexuales y sus accidentes más frecuentes... ¡Todavía puedes evitarlos, atento!

👉 Los riesgos de tener sexo en la piscina o el mar

👉 Barba y sexo oral, ¿incompatibles en verano?

@europa_fm | Madrid | 19/07/2017

Pareja en la playa

Pareja en la playa / Pixabay

Llega el veranito, las piscinas, la playa, las cervecitas en una terraza, las noches desenfrenadas de sexo y... ¡el calor!

El sexo veraniego enciende nuestro instinto animal y las ganas de salir de la rutina del invierno. ¡Fuera sexo en la cama! El verano está para salir del aburrimiento y tener sexo a la luz de la luna, en el coche, en el parque, en la ducha... ¡En cualquier sitio sin sábanas!

Sin embargo y aunque todo esto suene muy bien, tener sexo en zonas públicas o lugares más fresquitos, donde corre el aire y están más húmedos, puede tener sus inconvenientes y hasta sus peligros.

Llegados a este punto, y para que puedas evitar caídas y golpes, ahí va una lista de los accidentes sexuales típicos del verano:

1. Resbalón de la ducha

Una de las mejores formas de huir del calor (mejor que el aire acondicionado con el que te puedes resfriar) y ponernos a tono, es una buena ducha fresquita. Pero, ¡ojo! hay que tener cuidado. Tal y como explica Gemma Sweinch, sexblogger en Jugando con Eros, “Lo primero es evitar resbalones, y es que ya se sabe con las embestidas, el agua, el suelo resbaladizo, podemos acabar en urgencias con una brecha en la cabeza. Cuidado también con el grifo, un mal gesto puede hacer que nos lo clavemos en alguna parte de nuestro cuerpo”.

2. La crema indebida

¿Quién no se ha puesto a tono echando cremita a esa persona que te pone a cien con solo rozarla? Este es uno de esos momentos tontos en los que hay vía libre para las caricias, pero cuidado, porque con los nervios podemos perder el control del bote de crema y que acabe salpicando a alguien en los ojos. No te dejarán repetir la experiencia... ¡NUNCA MÁS!

3. La colchoneta traicionera

En las películas hay posturas que parecen facilísimas de imitar, pero que en la vida real no lo son tanto. Esto es por no poder aguantar nuestro propio peso en una parte del cuerpo o sostener el de nuestra pareja. Por eso, la piscina parece la opción idónea para innovar nuestro Kamasutra. Sobre todo cuando tenemos una colchoneta a mano. “Querer practicar el Kamasutra encima de una colchoneta, puede que sea original y nos haga pasar un rato divertido, pero ojo con el equilibrio, nos puede hacer pasar una mala pasada y que acabemos tragando agua”, asegura Sweinch. Así que, cuidadín con estar muy cerca del borde de la piscina... ¡No queremos accidentes!

4. La arena que rasga

Ponte en situación: sexo en la playa, con el mar sonando de fondo, el airecito haciéndote cosquillas y buena compañía. Tener relaciones sexuales a la orilla del mar puede ser tanto de lo más romántico como de lo más fogoso, tú eliges... Pero, como comenta la sexblogger, “practicar sexo a la luz de la luna en una noche de verano a la orilla del mar, es muy romántico, pero la arena acabará colándose por cualquier rincón de nuestro cuerpo, y no es nada agradable. Pero tanto la arena, como la sal del agua del mar nos puede irritar nuestras zonas más delicadas y puede romper nuestro preservativo”.

5. El césped que deja marca

Otro de los clásicos que ya hemos comentado anteriormente es el parque, más que nada porque no todo el mundo tiene piscina privada en la que caldear el ambiente... Pero el parque de toda la vida, va a estar siempre ahí, esperándote, esperándoos, con ese banco de madera o ese cachito de césped tan disimulado entre los matorrales. Al menos para vuestra intimidad, pero no tanto para vuestras rodillas, que se llevarán no solo la marca verde del césped, sino incluso alguna que otra herida de guerra. Para evitar esto, preparate una toalla de piscina y ¡arreando!

Últimas Noticias