Los vecinos casi siempre son un incordio, pero la de José está realmente loca: los ha denunciado dos veces por las cacas de su perro, que aunque es minúsculo, ella dice que las heces alcanzan el metro y medio de altura. Aunque a veces, el peor enemigo somos uno mismo, y eso lo comprobamos con Lara, que nos cuenta que quiso perder peso muy rápido y acabó cayendo en la anorexia. Ésta y otras historias en Ponte A Prueba.