Cuando ciertas cosas que te metes en la boca te llegan a la garganta, puede pasarte lo mismo que a Úrsula, que le vomitó toda la cena al chico al que le estaba haciendo un trabajito. Pero bueno, al menos ella tiene alguien que le llene la boca, porque el novio de Ann, que es arquitecto, sólo piensa en cosas grandes y duras: ¡edificios!
Cuando ciertas cosas que te metes en la boca te llegan a la garganta, puede pasarte lo mismo que a Úrsula, que le vomitó toda la cena al chico al que le estaba haciendo un trabajito. Pero bueno, al menos ella tiene alguien que le llene la boca, porque el novio de Ann, que es arquitecto, sólo piensa en cosas grandes y duras: ¡edificios!
El ex de Jessica ha reaparecido en su vida y, claro, a su novio no le hace ninguna gracia, por eso vamos a llamar al antiguo amor de Jessica para decirle que se vaya a paseo. Y por si no estábamos bastante emocionados, nos llama Candela para contarnos que su madre es lesbiana y no lo quiere reconocer. ¡No está el horno para bollos!