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Labuat edita hoy su disco debut, incluyendo su primer éxito Soy tu aire

Labuat edita hoy su disco debut, incluyendo su primer éxito Soy tu aire

europafm.com |  | Actualizado el 22/10/2015 a las 15:51 horas

Virginia Maestro lidera el proyecto Labuat

Virginia Maestro lidera el proyecto Labuat / europafm

Labuat es un proyecto musical nacido de la imaginación, que lleva años gestándose y que ahora se presenta con su primer álbum, de título Labuat, que se publica el 24 de febrero de 2009. Con nueve de las diez canciones compuestas por Risto Mejide, que también se ha encargado de la producción artística junto a The Pinker Tones (producción), arreglistas de los temas, y la voz de Virginia Maestro, la música de Labuat es una plataforma abierta donde convergen estilos, tendencias y músicos reunidos para crear una historia diferente y enriquecerse mutuamente. Nace el sonido Labuat.

Labuat llega avalado por el equipo de producción más imaginativo y sorprendente que pueda darse (Risto Mejide y The Pinker Tones), con diez canciones que se mueven con soltura por estilos diversos, que degusta los sonidos de inspiración analógica, que huye de lo artificial y es tan diferente como cada uno de los pilares que sustentan a la banda. En Labuat pueden aparecer sonidos de los 70, trompetas cool, aires de bossa, influencias del pop británico de los 60 mezcladas con canción melódica, sonidos vintage convertidos en contemporáneos, algo de funk, aromas de jazz, dance combinado con reggae-ska, pop y soul, referencias a Burt Bacharach o a los ya lejanos años 20... Todo amparado por una producción de gran potencia, capaz de descubrir el mejor groove y conservar la delicadeza y la fuerza con cierto velo naïf, sin perder la capacidad de sorpresa para crear una música estimulante, abierta, estándar y actual al mismo tiempo. Siempre distinta.

Al frente de Labuat está la voz de Virginia Maestro, que además ha compuesto para el disco la canción Carta de otoño. La ganadora de la última edición del talent-show más conocido comienza una nueva etapa partiendo de cero porque, como la historia ha demostrado, ese triunfo no garantiza nada. Libre de las ataduras de cantar la enésima versión de un éxito y con canciones hechas como pensando en ella, la voz de Virginia sigue magnífica pero parece otra. Es flexible, capaz de ofrecerse tanto con aire ingenuo como de guiñar un ojo con picardía, contenida y matizada, sin querer enseñarlo todo, con buen swing para sacar adelante un repertorio nada fácil de cantar. Hay que ser muy buena para ser la cantante de Labuat y Virginia Maestro demuestra que lo es.

A su lado, componiendo y encargado de la producción artística está Risto Mejide, con The Pinker Tones en la producción, instrumentación y los arreglos. Un tándem peculiar que ha inyectado mucha música en Labuat. El álbum está repleto de arreglos estimulantes y convincentes, algo muy difícil de conseguir cuando se tocan tantos estilos y se apuntan tantas referencias sonoras. Es interesante esa continua mirada hacia los dorados años 60 y 70 que tienen las canciones de Labuat, muy bien construidas por Risto Mejide y con hechuras clásicas. Los sonidos y los arreglos también buscan lo vintage y la capacidad y la entrega de The Pinker Tones para cuidar los detalles que necesitan las canciones es de nota muy alta, a lo que ha ayudado la colaboración de músicos como Polo Ortí, Alberto Pérez, Juzz Ubach o Dj Niño.

El álbum comienza con la canción De pequeño, con un excelente groove en medio tiempo, cierta ingenuidad a la francesa, un ambiente a los 70 y buen trabajo de los sintetizadores. Después, Ayer apunta claramente al reggae con un estupendo feeling, que se enriquece con toques latinos del piano, una trompeta que mira al cool y unos coros "dabadá" que nos devuelve a la música de la mitad del siglo pasado, marcando ese aire neo-retro que respira Labuat.

Mentiras a contraluz comienza oscilante en el mundo de la bossa, para cambiar inmediatamente a la alegría tipo high school y caminar después con influencias del pop británico de los 60. Una excelente muestra de canción ligera en el mejor sentido del término, que da paso a Soy tu aire, el primer single del álbum que marcha a ritmo de vals y con unos teclados de clara influencia beatle. La voz de Virginia Maestro, siempre magnífica en todo el álbum, alcanza aquí uno de sus momentos cumbres por su ductilidad, su delicadeza, su picardía y su inmersión en lo ingenuo. Excelentes arreglos de cuerda para un tema rico en su melodía, en arreglos y con un final espectacular con tubular bells y orquesta.

Lo raro es vivir se mueve en el funk lento con un tempo rítmico muy bien balanceado, guitarras wha wha, voz bluesy, cuidado por los sonidos vintage, una trompeta de las que hacen época y coros muy bien puestos por Virginia. Defíneme sin ti comienza como bailable lento para animarse después y refleja la devoción de Labuat por los sonidos naturales, orgánicos, con buen swing y riqueza en la producción, también con aromas de las mejores tendencias pop añejas. En palabras de Profesor Manso de The Pinker Tones "Defineme sin Ti es totalmente soul en cuanto al planteo de la instrumentacion y de los coros".

Carta de otoño es la única canción del álbum compuesta por Virginia Maestro y es una excelente aportación. Se inspira al comienzo en Brasil, con la suavidad de los Carpenters y la riqueza armónica de Burt Bacharach. Un nuevo ejemplo de esa manera de hacer contemporánea y estándar al mismo tiempo de Labuat, en una canción que hubiera hecho también las delicias de Dionne Warwick. El tema Al margen escrito entre Virginia y Risto es una derivación del etno-dance llevada con imaginación y rompiendo moldes al acercarse al ska. Por ahí vuelan bandan británicas de los 80 en un tema estimulante, que se rompe en la mitad y se cierra con un final sorprendente a capella.

Y en la recta final del álbum, Llueve mal se sostiene con una base rímica muy potente cercana al pop-soul de los 70, con sonidos de sintetizadores que huelen analógico, órgano Hammond y la voz de Virginia delicada y fuerte al mismo tiempo. El disco se cierra con Ya se verá, con un piano eléctrico que puede llevar el tema por cualquier lado, pero la voz de Virginia disipa dudas y nos trasporta al jazz ligero con una magnífica interpretación. Sonidos de banjo, años 20, Nueva Orleans, intimidad, fraseos blues, ductilidad...

Es la música de Labuat, que el 24 de febrero lanza su primer álbum y que presentará en directo a finales de marzo. Una música que no es comparable y que se distancia de lo conocido por estos pagos. Que recoje lo mejor de la tradición popular contemporánea y la sitúa en el siglo XXI de una manera natural, actualizada y con criterio. Inspirada y realizada con el máximo cuidado. Brillante. Porque Labuat es, sencilla y llanamente, buena música.

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