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El soul apasionado de Alicia Keys embriaga el Palau Sant Jordi de Barcelona

El soul apasionado de Alicia Keys embriaga el Palau Sant Jordi de Barcelona

europafm.com |  | Actualizado el 22/10/2015 a las 16:00 horas

Alicia Keys en un momento de su brillante y espectacular concierto en Barcelona

Alicia Keys en un momento de su brillante y espectacular concierto en Barcelona / europafm

Keys ha hecho en hora y media larga un repaso de pequeños ygrandes éxitos: desde una rockera versión Falling, el tema que lacolocó en lo más alto de las listas de éxitos con tan sólo 20 años,hasta la romántica I need you. En todos estos temas, la artista hahecho un alarde de cuerdas vocales y pasión por la música que hanhechizado el Sant Jordi y en las que ha demostrado que, dentro delpanorama comercial actual, es de las pocas intérpretes que siente loque canta.

Una cuidada escenografía en la que los coloreseléctricos, unos trabajados audiovisuales y tres coristas hanacompañado magistralmente a la cantante. Y sólo el bailarín, superfluoy mal empleado en el espectáculo, ha desdibujado en algunos momentos el'show'. Dentro de una jaula, de la que después ha escapado, yentonando Love is blind, la cantante ha expresado los dossentimientos que brillan con luz propia en su último álbum, Theelement of freedom. Porque de esto ha ido el espectáculo, de amor ylibertad en su máxima expresión soul.

Icono de la música negraactual, ha brillado en temas como Karma o Another way to die,descendiendo de unas poderosas escaleras y con un sublime movimiento decaderas, ha subido un peldaño más hacia el cielo de los reyes del soul y el rhythm and blues. Acompañada de su piano, inseparabledesde que empezara a tomar clases con 7 años, ha emocionado al públicocon la balada intimista Pray for forgiveness y con Diary. Un alardede maestría que hubiese aplaudido la mismísima Nina Simone. Encimade otro piano, esta vez de cola y a lo 'chica del jazz', ha cantado lasugerente Wait til you see me smile, que ha arrancado más de unaovación entre los presentes. E incluso atreviéndose con un pequeñopiano con forma de llave, apelando a su apellido artístico, y rodeadade audiovisuales que emulaban los retratos multicolor de Andy Warhol,ha jugado con Go ahead. De pianos iba el asunto, porque Keys no los ha abandonado en todo lo que quedaba de concierto.

Cantadoscon la pasión y fuerza que sólo el ébano permiten, han llegado tresgrandes del repertorio: la desgarrada Try sleeping with a brokenheart, Superwoman y Unthinkable. Finalmente, el turno delbaladón If ain't got you, en la que se ha atrevido con unas rimas encastellano, y con el que se ha metido al público, ya de por síentregado, en el bolsillo. Se ha visto a una Alicia Keys másemocionada que nunca, y es que el romántico "Si me faltas tú, baby..."parecía ir dedicado íntegramente a su futuro marido, el productormusical Swiss Beatz, con el que la cantante anunció hace poco queespera también un hijo.

Un glorioso No one, con unos increíbles coros, ha levantado al público de sus sillas y ha encauzado un final apoteósico. Laguinda al pastel lo ha puesto el homenaje gospel a su Manhattan natal, Empire State of mind (Broken Down), ampliamente coreada por elpúblico después de que Keys cambiara parte del estribillo para incluir"Barcelona" en la letra. Ninguna competición de vela ni acuerdo entre museos había acercado jamás tanto a las dos ciudades.