Brisa Festival apuesta por la inclusión y se convierte en el primer festival de Málaga plenamente accesible
Brisa Festival tendrá un amplio programa de medidas durante la próxima edición el 23, 24 y 25 de julio. para garantizar. Esta iniciativa garantizará una experiencia adaptada dentro de un festival que regresa al Puerto de Málaga.

Brisa Festival refuerza su compromiso con la cultura inclusiva y presenta el mayor plan de accesibilidad desarrollado hasta la fecha en un evento musical de la provincia de Málaga. Gracias a la colaboración de la Fundación la Caixa, a través de CaixaBank, y al trabajo especializado de la Fundación Music For All, la edición de 2026 dará un paso decisivo para convertirse en un festival plenamente accesible.
Durante las tres jornadas del festival, que se celebrará los días 23, 24 y 25 de julio en el Puerto de Málaga, las personas con necesidades específicas dispondrán de un completo conjunto de recursos adaptados que eliminarán barreras físicas, sensoriales e intelectuales para favorecer una experiencia plenamente inclusiva.
Entre las principales medidas destacan los accesos preferentes y libres de barreras arquitectónicas, plataformas y espacios reservados para personas con movilidad reducida, aseos adaptados, barras accesibles, áreas de descanso, préstamo de sillas de ruedas y muletas, así como personal de apoyo durante toda la celebración del festival.
Interpretación en lengua de signos incluida en los conciertos
Asimismo, las actuaciones de Love of Lesbian, Siloé y La M.O.D.A. contarán con interpretación en lengua de signos española y subtitulado en directo a través de las pantallas del festival, facilitando el acceso a la experiencia musical para las personas sordas.
El plan de accesibilidad incorpora además importantes recursos dirigidos a personas con discapacidad auditiva, como mochilas vibratorias, lazos de bucle magnético individual y espacios preferentes para seguir los conciertos en las mejores condiciones posibles.
En materia de accesibilidad visual, Brisa ofrecerá programación en braille, mapas del recinto y programación en formato PDF accesible, códigos NaviLens para facilitar la orientación dentro del recinto y espacios preferentes para personas con discapacidad visual.
Igualmente, contempla medidas específicas de accesibilidad cognitiva, mediante señalética adaptada, accesos especiales, espacios reservados, préstamo de cascos aislantes y tapones para reducir la sobreestimulación sensorial, además de personal de apoyo que facilitará la estancia de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.
Las personas que requieran alguno de estos servicios, podrán obtener asistencia personalizada a través de Fundación Music For All (fundacionmusicforall.org) antes de la celebración del evento. Además, se ha habilitado una sección dentro de la web del festival (www.brisafestival.com) con toda la información detallada en materia de accesibilidad. Además, el festival contará con entradas específicas para personas con movilidad reducida y un sistema de acreditación que facilitará el acceso a las zonas adaptadas.
Tres días con la mejor música
Durante tres jornadas, el Puerto de Málaga volverá a reunir a artistas ya consagrados y de primer nivel junto a una cuidada selección de talento emergente local, ofreciendo una experiencia única e inclusiva en sus distintos escenarios.
El público podrá disfrutar el jueves del pop sincero, pegadizo y talentoso de David Otero junto a una de las grandes sensaciones del panorama musical en la actualidad, Barry B. El plato fuerte será la actuación de Love of Lesbian. La banda, que anunció hace poco su retirada de los escenarios, se despedirá de Málaga desde BRISA. Será la última oportunidad de verlos en directo en la capital de la Costa del Sol.
El festival se abrirá internacionalmente con Hot Chip. Los británicos son una de las bandas electrónicas más influyentes de Europa gracias a sus míticas sesiones que mezclan la euforia más intensa con la melancolía más reflexiva. Junto a estos grandes nombres, el Escenario Málaga vivirá el jueves las actuaciones de las bandas emergentes Monte Ventura, Pilu, Pequeño Mal, y Something about Tsunamis.
El segundo día vendrá cargado de emociones. Merino ofrecerá su pop fresco y optimista, mientras que Samuraï desplegará su afilado sonido que va del punk al indie. También se podrá disfrutar del toque flamenco-urbano de Soleá Morente y del pop efervescente del malagueño Sarria. Por su parte, León Benavente agrandará la programación del viernes con su rock de vanguardia. La banda de Abraham Boba nunca defrauda gracias un directo que golpea desde el primer acorde. Las bandas emergentes tomarán sonado protagonismo ese día de la mano de Maenoba, Vis Viva, Wasabi Cru Sara Rais, Scandinavia y Corazón Inverso.
La cantante Amaia ofrecerá sin duda uno de los espectáculos más ansiados de la presente edición. Cada actuación de la navarra se hace viral gracias a su estilo, voz y puesta en escena. Junto a ella, Siloé y su explosivo directo, completarán el segundo día de festival.
La última jornada se presume apoteósica. Actuará Sienna, uno de los proyectos más comprometidos y auténticos de la escena pop alternativa; y Ángel Stanich, renacido y con ganas de regalar su mejor versión. También estará Pignoise, confirmando su vuelta a los escenarios con renovadas fuerzas. Su pop rockero y contagioso promete calentar la jornada del sábado.
El recinto se encenderá con el rock eléctrico de M-Clan. Los murcianos celebrarán con el público de Málaga 30 años de música, carretera y rock and roll.