La Fúmiga se despide a lo grande llenando dos noches el Roig Arena
El grupo de Alzira remata su gira de despedida agotando las entradas en las dos fechas previstas para Valencia. Más de 36.000 personas se reúnen en dos citas cargadas de continuos guiños a la cultura y la música valenciana.

Resulta complicado poder trasladar en un breve artículo todo lo que los chicos de La Fúmiga hicieron vivir al público valenciano este viernes y sábado en el Roig Arena. Al pasar por la puerta ya se percibía en los asistentes ese ambiente que era una mezcla de sentimientos de pena y de ganas de fiesta.
Tal y como les comentó Artur Martínez uno de los dos cantantes de la formación, a nuestros compañeros de Onda Cero en la entrevista que les concedió hace unos días, iba a ser un espectáculo digno de un gran grupo internacional. Y así fue. No faltó de nada. Un escenario lleno de pantallas enormes. Una prolongación escénica que les permitía llegar hasta la mitad de la pista. Un dron que permitía unos planos visuales espectaculares. Y un despliegue técnico a la altura de las grandes giras que llegan al recinto valenciano.

'Mediterrània' fue el primer disparo de esta mascletá del sonido que el público iba a vivir durante más de dos horas y media de concierto. Uno tras otro se fueron sucediendo sus éxitos: 'Quan caminàvem', 'Monstres i gegants', 'Rebobinar', 'Primera conjugació', 'Hora blava', 'Rècord mundial', 'Espremedors', 'Covards' y 'Havia de passar', y muchos más .
Como en toda buena fiesta no faltaron los amigos del grupo. Y uno tras otro fueron desfilando por el escenario todos los artistas con los que han colaborado a lo largo de estos años. No faltaron a la cita The Tyets, Suu, Pep Gimeno 'El botifarra', Arnau (Aspencat), La Titana, Samantha , y muchos más. El escenario era un constante entrar y salir de amigos. Coros de voces, músicos y un cuerpo de baile que se sumaban en diferentes momentos de las noches.
A lo largo del espectáculo se fueron sucediendo continuos guiños a las raíces y las grandes tradiciones de la cultura valenciana, con la aparición sobre el escenario de diferentes representaciones de la misma. Albaes, moros y cristianos, la pilota valenciana y mucho más. Tampoco faltó un homenaje a las bandas valencianas, de dónde ellos vienen. De hecho como si de un pasacalles, tan tipicos en la comunidad, se tratase se pusieron a desfilar sobre el escenario del Roig interpretando grandes clásicos de los pasacalles, sonando a lo largo de la noche temas como “La Malaguenya”, “La Muixeranga” y la adaptación del célebre pasodoble “Amparito Roca”
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando comenzó a sonar Mami. Una canción dedicada a sus madres. Todos sentados en el escenario. Algunos de ellos haciendo videollamadas a sus madres para enseñarles a sus madres lo que estaba pasando al Roig. Al mismo tiempo en la pantalla iban a pareciendo fotos de todas sus madres. Un momento en el que fue inevitable que se escaparan muchas lágrimas entre los miembros y el público. Y es que la noche fue una montaña rusa de emociones para todos los asistentes. De las lágrimas a la fiesta en cuestión de segundos durante todo el concierto.
El grupo de Alzira quiso dejar bien claro a lo largo de la noche que se puede conseguir llenar recintos como el Roig Arena haciendo música en valenciano. El show estuvo dividido en diferentes bloques que iban precedidos de un video con una voz en off que invitaba a reflexionar sobre la trayectoria vital de cualquiera de los asistentes y del propio grupo.
En definitiva La Fúmiga quisieron, y supieron como hacerlo, que sus conciertos de despedida queden grabados para siempre en la memoria de la música de la Comunitat Valenciana. Al público únicamente nos queda decirles eso de 'gracies per tant', que es como se ha llamado su gira de despedida. Se les echará en falta aunque lo bueno que tiene la música es que perdura para siempre.