HOMENAJE DE DESPEDIDA

Lady Gaga pone fin a su era más oscura con 'MAYHEM: Requiem', el funeral de su disco

MAYHEM Requiem, la reinvención del disco MAYHEM de Lady Gaga, ya está disponible. Desde este viernes se puede disfrutar de la grabación del concierto íntimo y único que la cantante hizo el 14 de enero en Los Ángeles como homenaje a su séptimo álbum de estudio. También se puede escuchar el disco con las nuevas versiones de sus canciones.

Lady Gaga, en MAYHEM Requiem
Lady Gaga, en MAYHEM Requiem | Apple Music

EFE

Madrid15/05/2026 08:09

Lady Gaga avisó al inicio de su nueva era que la categoría era "bailar o morir" y después de elegir tantas veces la primera, era el momento de presenciar lo segundo para despedir su disco MAYHEM a través de un concierto documental en el que simula un descenso a los infiernos.

La estrella estadounidense ha presentado para Apple Music Live MAYHEM: Requiem, una reinterpretación de su séptimo disco de estudio en solitario, cuyo adelanto ofreció de manera exclusiva en un encuentro íntimo el pasado 14 de enero en la sala Wiltern de Los Ángeles y al que estuvo invitado EFE.

Si bien MAYHEM supuso como el renacer de su etapa pop-dance más popular, en el que volvía a abrazar sus pensamientos intrusivos, esta reinvención pretende rendir un homenaje a esta era y prepararse para su acto final.

Bajo un tono sombrío, con parte del decorado de la gira que todavía sigue realizando por todo el mundo, la artista evocó un universo parecido al Upside Down (El Mundo del Revés) de Stranger Things.

Vestida de luto y ocultando su rostro bajo un velo frente a un escenario de columnas destruidas, Gaga aparecie en escena como la suma sacerdotisa para ofrecer un espectáculo inédito en forma de rito funerario.

Sin dejar atrás sus atuendos estrafalarios, pero alejada de sus coreografías frenéticas, Gaga versiona las canciones que componen MAYHEM al son de ritmos experimentales que recordaban a grupos como Daft Punk.

Este nuevo ADN bebe de influencias del metal industrial, alejando el show de cualquier estructura convencional de concierto que acostumbra a seguir Gaga, con solo cinco músicos acompañándola sobre el escenario entre sintetizadores y un órgano de iglesia.

Gaga alterna instrumentos clásicos con efectos electrónicos para convertir el espacio en un templo dedicado a la introspección más profunda del dolor en temas como Desease el aclamado Abracadabra.

A diferencia de sus giras mundiales, la puesta en escena es más estática, simulando una ópera profanada en la que solo los juegos de luces dan dinamismo a una Gaga que se mueve en el espacio para tocar instrumentos, cantar y acompañar a los músicos.

En el tramo final de este íntimo concierto, el luto se transforma en un casco metálico futurista con la mezcla de la balada Die With a Smile con un sonido de electrónica nocturna.

Con este nuevo proyecto, la estrella del pop-dance parece dar carpetazo a una guerra interna personal con la que ha estado viajando en el último año; un rito en el que sobrevivió a su propio desorden para poder navegar hacia otro horizonte.

Tras una reverencia final, Gaga desaparece entre las sombras del teatro bajo un mensaje de despedida: descanse en paz.

  • Un artículo de Mikaela Viqueira para EFE