EN EL HORMIGUERO

La anécdota más embarazosa de Miguel Ángel Muñoz: "Me he cagado encima muchas veces"

Miguel Ángel Muñoz ha visitado El Hormiguero para hablar de su primer largometraje documental, 100 días con la Tata, y también se ha sincerado sobre su momento más embarazoso: "se fue de vientre" mientras corría la maratón de Boston.

La anécdota más escatológica de Miguel Ángel Muñoz: "Muchas veces me voy de vientre"
La anécdota más escatológica de Miguel Ángel Muñoz: "Muchas veces me voy de vientre" // Antena 3

Europa FM

Madrid 11/02/2022 10:36

Miguel Ángel Muñoz ha sido el último invitado de la semana de El Hormiguero, donde ha charlado con Pablo Motos de los nuevos proyectos que le esperan, entre los que destaca el estreno de su obra El síndrome del copiloto, que representará en Madrid en los próximos meses. Sin embargo, si algo está haciendo que el reputado actor gane relevancia en las últimas semanas, ha sido 100 días con la Tata, un documental sobre su relación con Luisa Cantero, hermana de su bisabuela y la persona que lo cuidó desde pequeño.

El intérprete ha definido su primer largometraje como director como "un documental que habla sobre la vejez", algo que ha considerado como uno de los "grandes temas" de su vida. Muñoz, que mantiene una estupenda relación con su Tata, de 97 años, ha asegurado que "no sé si seré capaz de ser como ella".

"El documental me enseña mucho y me creo que enseñará cuando sea más mayor. Pero es difícil cuando se tiene una personalidad como la mía o como la tuya, que nos gusta hacer tantas cosas, que somos hiperactivos y nos gusta el deporte. Aceptar que cuando llega un determinada edad y las cosas que más te hacen feliz ya no las puedes hacer por las limitaciones físicas", explicaba el actor, que ha recordado que ella ya apenas ve ni puede oír, algo que le impide disfrutar de las cosas que hasta ahora le habían gustado.

Sin embargo, el actor también ha reflexionado sobre esto pues, a pesar de que ella misma tiene sus limitaciones, no ha dejado de querer vivir la vida: "Se levanta con el ánimo de intentar hacer feliz a los demás y de agradecer a las personas que la ayudan a tener una vez mejor. Es tremendo, no se queja nunca. Y le duele todo el cuerpo. Y todos los días hace por vivir con alegría. Es admirable y ojalá yo pudiera acercarme a eso. Pero sé que me va a costar muchísimo más que ella".

Su anécdota más escatológica en la Maratón de Boston

Al margen de esta seriedad que el actor ha demostrado respecto a la vejez y a su nuevo largometraje, lo cierto es que tampoco han faltado las risas en su entrevista con Pablo Motos. De hecho, el presentador de El Hormiguero no ha dudado en poner a Miguel Ángel Muñoz en un aprieto al preguntarle por uno de los momentos más embarazosos de su vida: “No sé cómo hacerte esta pregunta de una forma delicada... Cuéntame cuando te cagaste haciendo la maratón de Boston”.

El intérprete de Un Paso Adelante, que ha demostrado ser un gran apasionado del jogging, siempre ha disfrutado de algunas de las grandes maratones a nivel mundial y se ha atrevido a hacer frente a algunos de los retos más difíciles del mundo del atletismo amateur, como la mítica maratón de Boston. Y fue ni más ni menos durante esta carrera cuando vivió una de sus anécdotas más escatológicas a la fecha, sobre la que se ha sincerado.

“Es muy vergonzoso esto. Pero lo cuento, va. Yo, dicho de una manera elegante, me voy de vientre... Yo me he cagado encima muchas veces. Las cosas como son. Y me da mucha vergüenza. Pero es así”, explicaba, comenzando su relato.

El actor corrió la maratón de Boston lesionado, según explicaba, algo que le hizo pasar varias veces por enfermería: "En el kilómetro 10 veo a una mujer que va flechada con un top y una braguita pequeñita, se iba a hacer tres horas como mucho. Me pasa, y de repente veo que unos metros más allá se para, se va a un lateral, se baja la braguita y lo echa todo ahí, al lado de la gente”, revelaba el actor, que en aquel momento ha asegurado que "sintió lástima" por ella.

Allanamiento de morada para no hacérselo encima

Sin embargo, la suerte no estuvo de su parte en esa carrera, pues más tarde él mismo vivió una situación parecida. “Tiro, tiro, empieza a llover, me duele un montón, y de repente digo: ‘Adiós, lo que le ha pasado a esta’”.

A pesar de que ya había visto que otra gente no tenía problema, decidió no hacerlo delante de la gente por si alguien le grababa: “Me lo iba a hacer encima. Hice lo que no se debe hacer: allanamiento de morada. Me metí en un jardín y allí me bajé los pantalones y eché lo más grande. No tenía con qué limpiarme, cogí una hoja y me raspé lo más grande”, concluyó el actor, avergonzado aún por la escatológica anécdota.

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