Le dejan por ser un obseso del orden
Ha llegado a doblar las braguitas de sus ligues antes de hacerlo para que no estén tiradas por el suelo.
Manolo no soporta las camas mal hechas, las prendas arrugadas o las braguitas de sus ligues tiradas por el suelo. Tiene que saber exactamente lo que hay detrás de la puerta del armario ordenado por tamaños y colores.
Sus manías hacen que ninguna mujer sea capaz de soportar una relación con él. Piensa que su obsesión por el orden y la perfección le viene inculcada por su madre.
Manolo lo explicó en Ponte a prueba: