
Albert Lesan
Albert Lesán llama a una zapatería e intenta mantener una conversación sobre el tiempo, como se haría en un ascensor. ¿Lo conseguirá?
¡El dueño de la tintorería se ha puesto su abrigo de piel exclusivo!
Llama a una tintorería y acusa al dueño de haberse puesto su abrigo de piel exclusivo, que llevó a lavar a su establecimiento, porque he encontrado en el bolsillo dos entradas de cine de una película que no son suyas.
Lesan quiere algo a cambio de llevar publicidad del taller en su coche
Ha llamado a un taller quejándose de la publicidad del taller debajo de la matrícula de su coche, sin su consentimiento. Quiere algo a cambio por haber estado haciendo publicidad gratis.
Experimento sociológico: ¿Puede incomodar el exceso de halagos?
Vuelve con un clásico. Como decía José María García el halago debilita. Lesán llama a un estanco y colma de halagos y buenas palabras al chico que atiende allí, ¿cómo se lo tomará?
¿El móvil traspasa la electricidad de una persona que se está electrocutando?
Todos sabemos que si una persona se está electrocutando no la podemos tocar. Pero, ¿y si inducimos a alguien a pensar que por teléfono también podría darnos un calambrazo si otra persona se está electrocutando?
Lesan quiere una suite para Cristiano Ronaldo
Lesan quiere reservar la mejor suite para Cristiano Ronaldo y sus tres hijos
Lesan quiere una suite para Cristiano Ronaldo
Albert Lesan llama a un hotel donde está prohibida la entrada de niños. Dice que tiene tres hijos e intenta reservar la mejor suite para el martes, miércoles y el jueves. Al final le diré que la habitación es, en realidad, para Cristiano Ronaldo.

Albert Lesán pone a prueba a una agente inmobiliaria
Albert Lesán llama a una inmobiliaria como su alter ego Abubakhar Abderramán, para decirle a la chica que le atiende que quiere alquilar un piso sin muebles porque necesita poner 15 colchones para decorar... ¿Cómo reaccionará?

Albert Lesan pone a prueba la paciencia de una dependienta, ¿cómo se lo tomará?
Llama a una perfumería y se expresa con un idioma un tanto ininteligible. Primero el discurso parecerá de agradecimiento y después sonará a queja.

Albert Lesan pone a prueba la paciencia de una dependienta, ¿cómo se lo tomará?
Llama a una perfumería y se expresa con un idioma un tanto ininteligible. Primero el discurso parecerá de agradecimiento y después sonará a queja.