El brasas cogió una buena taja y tiene una resaca capaz de amargar a quien sea, en este caso a una taxista que llega un momento en que ya no puede más.
El brasas cogió una buena taja y tiene una resaca capaz de amargar a quien sea, en este caso a una taxista que llega un momento en que ya no puede más.
Cómo nos hemos reído con el Brasas que andaba buscando un coche verde limón. Y para rematar, Cantón sale a la calle a hacer una encuesta muy, muy, pero muy pesadita...
Cómo nos hemos reído con el Brasas que andaba buscando un coche verde limón. Y para rematar, Cantón sale a la calle a hacer una encuesta muy, muy, pero muy pesadita...