Lo típico: tu madre te pilla la piedra de chocolate que guardas y lo primero que haces, como Estela, es comértela para parecer que no ha pasado nada. Y vivimos un testimonio sorprendente y único: Vanesa es una prostituta invidente a la que los hombres contratan para que no los reconozcan por la calle. ¡Eso es sacarle partido!