CRÓNICA

Kanye West conquista la cima del mundo en el Metropolitano de Madrid con su 'YE LIVE CONCERT'

Este jueves 30 de julio, Ye, nombre artístico de Kanye West, ha aterrizado en Madrid con su YE LIVE para actuar por segunda vez en su carrera en nuestro país. A las canciones de su último álbum, BULLY, le han acompañado los grandes hits de su discografía, en la que no le ha hecho falta más que una semiesfera para conquistar la cima del Metropolitano.

Kanye West (Ye) publica su nuevo álbum 'BULLY' tras varios retrasos y grandes polémicas

Kanye West en el concierto del Estadio Riyadh Air Metropolitano en Madrid
Kanye West conquista la cima del mundo en el Metropolitano de Madrid con su 'YE LIVE CONCERT' | TERESA BUSONS

Madrid 31/07/2026 02:19

A pesar de toda la incertidumbre que ha rodeado al concierto en estos últimos meses, YE –nombre artístico de Kanye West ha actuado este jueves 30 de julio en Madrid, 20 años después de su primer y último show en nuestro país. Tras las cancelaciones de las fechas de Inglaterra, Italia y República Checa, el YE LIVE Tour ha aterrizado en el Riyadh Air Metropolitano, donde decenas de miles de fans se han reunido para ver a una de las figuras más polarizantes del hip hop.

A lo largo de la tarde, las gradas del estadio, que no tenía habilitado las entradas en pista, se han ido llenando poco a poco por seguidores de fuera y dentro de España, que han teñido de blanco el recinto con las camisetas del merchandising del artista. Sobre las nueve y diez, un zumbido grave ha interrumpido el silencio que reinaba en el Metropolitano y el humo ha comenzado a salir de la cancha del Atlético de Madrid, donde una semiesfera gigante ocupaba el centro.

Tal y como anunciaba la voz de Duke Edwards en la intro de KING, el momento era ahora y Kanye West ha aparecido en lo más alto de la semiesfera para cantar el primer tema de su último álbum, BULLY (2026). La primera exhibición de pirotecnia ha llegado con Father stretch my hands pt 1 antes de que el estadio se dejara la voz para cantar el estribillo de la icónica Can't tell me nothing.

La euforia del público se ha mantenido durante Ni**as In Paris, donde por primera vez han aparecido las luces láser azules que han iluminado el recinto varias veces a lo largo de la noche. Desde las gradas, los fans han bailado Mercy como si se encontraran en la pista, y han recitado la introducción de Praise God como si fuesen la propia Donda West.

Los temas de Yeezus, Black Skinhead y On Sight han sonado antes de que las luces tiñesen de rojo al cantante durante Blood On The Leaves. El estribillo de CARNIVAL ha servido como una especie de calentamiento para el público que, acto seguido ha hecho que el campo de fútbol se haya venido abajo con Power, canción en la que, por primera vez, la semiesfera se ha convertido en el globo terráqueo sobre el que Ye observaba a sus fans dando palmas al ritmo del tema.

Después de mostrarnos al Kanye más romántico con Bound 2, los bajos de Fade han aumentado las revoluciones mientras la Tierra ha comenzado a girar más rápido en medio del estadio. Las linternas de los fans han iluminado el estadio, después de que se apagasen las luces, durante Heartless. Por primera vez, la semiesfera ha proyectado la imagen en vivo de Kanye West, un recurso que, sin duda alguna, se ha agradecido, dada la falta de pantallas en el recinto, y que podría haberse utilizado más veces para generar una mayor cercanía con el público. "Thank you", ha dicho el artista al acabar el tema, en una de las pocas interacciones de la noche.

Tras arrancar las palmas del público, el rapero ha interpretado All The Love, acompañado por André Toutman que ha cantado su parte desde un lado de la cancha con un talkbox. Después de FATHER han empezado a sonar los acordes de Everybody de los Backstreet Boys antes de que Ye cantase su Everybody.

Con la misma intensidad que ha reinado a lo largo del concierto, los fans han cantado temas como Famous. Run This Town, American Boy, Jesus Walks, Through The Wire o Through The Wire. Y la locura se ha desatado con Gold Digger, cuando, además de corear toda la intro, las gradas han hecho botar al estadio. Los saltos se han mantenido durante Touch The Sky, a la que han seguido Good Life y Homecoming.

Uno de los mayores despliegues de luces y fuegos ha llegado con All Of The Lights, aunque el momento más espectacular de la noche ha llegado después de Flashing Lights con Stronger, canción en la que los miles de asistentes han terminado de dejarse la voz y el cuerpo, haciendo retumbar el suelo, mientras que la Tierra proyectada en el centro de la cancha giraba a su máxima velocidad.

Tras el éxtasis ha llegado Ghost Town con uno de los instantes más emocionantes del show en que los aplausos han inundado el Metropolitano. Tras desaparecer por unos segundos, Kanye regresó a su cima del mundo junto a un MPC. Solo hizo falta que tocase el primer mi para que la gente perdiese la cabeza con Runaway. Las luces de los móviles volvieron a iluminar el recinto por última vez, antes de que los fuegos artificales pusieran el broche final a una noche inolvidable en la capital.