'EL HIJO DEL CAPITÁN TRUENO'

La tormentosa relación de Miguel Bosé y su padre

Miguel Bosé no ha ocultado que su relación con su padre, Luis Miguel Dominguín, nunca fue buena. Ahora, en su libro El hijo del Capitán Trueno, el cantante ha desvelado todos los secretos detrás de su vida junto al torero: desde las altas expectativas que siempre le puso hasta la canción que le dedicó.

La tormentosa relación de Miguel Bosé y su padre
La tormentosa relación de Miguel Bosé y su padre // GTRES

Europa FM

Madrid 14/11/2021 14:58

Aunque muchos no lo saben, Miguel Bosé fue conocido desde el día de su nacimiento. Hijo del torero Luis Miguel Dominguín y de la actriz italiana Lucía Bosé, el cantante tuvo que vivir toda su infancia a la sombra de dos auténticos mitos de la España franquista de aquel momento.

Dominguín era de otra época, demasiado antiguo para un hijo tan revolucionario y diferente como Miguel. No es de extrañar que, desde bien pequeño, el cantante tuviera una tormentosa relación con su padre, que siempre giró en torno a las expectativas no cumplidas y a las decepciones constantes.

En El hijo del capitán trueno –así es como ha bautizado a sus memorias–, el cantante se abre para hablar sobre su cara menos conocida: la de hijo del torero Luis Miguel Dominguín. Y es que la autoridad de su padre es algo con lo que Miguel Bosé ha tenido que vivir gran parte de su vida y así lo ha relatado en esta novela, donde ha ahondado en la complicada relación que tenía con su progenitor.

La gran decepción de Luis Miguel Dominguín

Miguel Bosé nunca consiguió ganarse el respeto de Luis Miguel Dominguín. Y es que, si bien él ponía todo su empeño en convertirse en el hombre que su padre quería que fuera, lo cierto es que su naturaleza calmada siempre le impidió ser el hijo que su padre ansiaba.

En una entrevista en La Razón, el cantante confesaba que nunca pudo ser "el heredero de casta torera en un régimen donde había que ser bruto, malhablado, mujeriego cazador e ignorante". Una situación de la que, realmente, no había escapatoria y que acabó otorgándole un apelativo con el que viviría toda su vida: maricón.

En su empeño por agradar a su padre, Miguel Bosé incluso llegó a perder la virginidad con una mujer para obtener su respeto. "De algún modo ya había 'catado' y estaba iniciado en esas cosas que a mi padre le ponían muy orgulloso. 'Mi hijo ya es un hombre', dijo", explicaba el artista. Sin embargo, para él, más que una situación satisfactoria, esto fue "como hacerle entrega de un título" a Dominguín.

Desde el inicio, ambos fueron siempre personas muy diferentes, pero los intentos de su padre por convertirlo en alguien a su imagen y semejanza mermaron mucho al pequeño Miguel: "Me sentía apocado, anulado y siempre pensaba que le decepcionaba con cualquier cosa que hacía. Mi padre dominaba el caballo, le ponía la mano a un toro y se apaciguaba", recordaba en una entrevista en Vanitatis.

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Luis Miguel Dominguín // GTRES

La experiencia en un safari que casi le mata

En Un paseo por Somosaguas, uno de los capítulos del libro, el artista español ha hablado sobre las penurias que tuvo que pasar cuando, con solo diez años, su padre le llevó a un safari por África para hacer de él "un hombre" y que esa aventura casi le cuesta la vida.

En este viaje, el cantante vivió situaciones límite que le dejaron huella con el paso de los años: estuvo a punto de fallecer tras contraer malaria. Esta enfermedad, que podría haberse evitado con unas pastillas de quinina, acabó dejándole casi muerto por culpa de la cabezonería de Luis Miguel Dominguín. El torero se negó a que su hijo fuera tratado contra la malaria, a pesar de las insistencias de sus familiares. "Dijo que no, que eso era una mariconada que no servía para nada".

Fue entonces cuando el cantante se dio cuenta de que nunca podría tener una buen relación con su padre: "Nunca conseguiría estar a la altura de sus expectativas, que él nunca estaría orgulloso de mí porque era débil, que nunca iba a quererme, que yo no era el hijo que él esperaba que fuera, y ahí, con diez años, tirado en medio de África, decidí que para qué esforzarme más. Me sentía muy mal, muy triste, muy solo, muy enfermo y tiré la toalla, no aguanté".

Durante su aventura por África, el pequeño Miguel perdió más de 15 kilos y su vuelta a España no supuso una mejora de su salud: llegó a entrar en coma a causa de las secuelas de la malaria. Este trágico suceso supuso el fin de la relación entre Lucía Bosé y Luis Miguel Dominguín.

Reconoció sus errores

No obstante, el paso del tiempo y la fama de Miguel consiguió que su padre y él volvieran a reconectar su relación durante los últimos años de su vida. En Vanitatis, el cantante reconoció que su padre le decía que "era la única persona que estaba a su alrededor, alguien que nunca le ha pedido nada".

El cantante ha sido capaz de perdonarle el dolor y las humillaciones que sufrió cuando apenas era un niño: "Para él era complicado admitir que era el número uno en todo y de pronto el ‘one’ soy yo. Voy a contar una anécdota de esa época. Tomó un taxi que conducía un chico joven y le dice: 'Yo a usted le conozco. ¡Claro, es usted el padre de Miguel Bosé!'. ¿Sabes lo que hizo? Le mandó parar y se bajó del coche. Después él lo contaba orgulloso", rememoraba el músico.

Además, el intérprete también le reveló a Jordi Évole gran parte de este pasado: “Mi padre me quería mucho, muchísimo. Lo que pasa es que tuvimos muchos encuentros y desencuentros porque éramos de carácter muy igual”.

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Luis Miguel Dominguín // Getty

La canción que le dedicó a su padre

“El hijo del capitán trueno nunca fue un hijo digno del padre, salió poeta y no una fiera, hijo de su madre”. Así comienza El hijo del Capitán Trueno, la mítica canción en la que Miguel Bosé habló por primera vez de la tensa relación que tenía con su padre.

Incluida en su disco Sereno, publicado en el año 2001, el cantante recuerda esas expectativas que no fue capaz de cumplir: “El hijo del capitán trueno tenía fama y mucha pinta de raro, y a todo el mundo le hizo ver que eso no era malo. Y así que le encantaba estar entre ballenas y se especializaba en conquistar sirenas, de noche en el faro les cantaba así. Y se pasaba horas entre sus ballenas”, canta allí.