Fito & Fitipaldis demuestra qué significa ser una banda de música en el Movistar Arena de Madrid
Durante más de dos horas, Fito & Fitipaldis ha desplegado todo el talento de sus músicos para inundar el Movistar Arena de Madrid con largas instrumentales y éxitos como Soldadito marinero, Por la boca vive el pez o Antes de que cuente diez. El directo y las canciones han sido las grandes protagonistas del concierto, celebrado este viernes 8 de mayo antes de que el grupo termine su gira Aullidos Tour 25/26 el día 16 en Bilbao.

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Fito & Fitipaldis ya visitó Madrid durante su gira Aullidos Tour 25/26 con dos conciertos en diciembre. No debieron tener suficiente cuando el grupo vuelve a la capital los días 8 y 9 de mayo antes de cerrar su gira en Bilbao. Y lo hace con otros dos espectáculos y con las entradas agotadas, lo que consolida a la banda como uno de los artistas que más veces ha actuado en el Movistar Arena con el cartel de "sold out".
Este viernes, Fito & Fitipaldis ha celebrado el primero de estos shows con un inmenso compromiso con la música en directo. Música, música y música; así se podría resumir un concierto protagonizado por los constantes cambios de guitarras, los numerosos momentos instrumentales y un repertorio lleno de éxitos del pop español de este siglo.
Aunque Fito es el líder y vocalista del grupo vasco, el espectáculo no diferencia entre él y los seis Fitipaldis que le acompañan sobre el escenario. Así, la banda está formada por siete miembros: Fito Cabrales (voz, guitarra y guitarra eléctrica), Carlos Raya (guitarra eléctrica y coros), Javier Alzola (saxofón, percusión y coros), Alejandro Climent 'Boli' (bajo y coros), Eduardo Giménez 'Coki' (batería), Diego Galaz (guitarras, vibráfono y coros) y Jorge Arribas (piano y Hammond).
El concierto no tiene invitados sorpresa, no tiene coreografías ni cuerpo de baile, apenas tiene discursos... Su objetivo es encandilar al público con sus canciones favoritas y con arreglos instrumentales que reciben largas ovaciones. Para Fito & Fitipaldis, ser un grupo significa mostrar la gran sintonía entre ellos, darse abrazos y besos entre medias de cada actuación... En definitiva, vivir al máximo la música en directo. Incluso la puesta en escena incide en este elemento al incorporar altavoces a modo de atrezo.
Un concierto de 19 canciones donde conviven la euforia y la emoción
Ante un público de distintas edades, Fito & Fitipaldis han aparecido detrás del telón en un juego de luces que encaja con el título del primer tema del concierto: A contraluz. Durante los primeros acordes, gran parte del público en las gradas se ha levantado de sus asientos y no ha vuelto a sentarse en todo el concierto. Al romper el misterio, Fito ha aparecido con su habitual gorra, sus pendientes de aro, sus gafas oscuras y su carismática voz.

Para el grupo, el escenario es una pista de baile donde lideran los instrumentos. Por eso, durante Un buen castigo, los músicos se han puesto en fila en el extremo de la tarima para luego reunirse todos alrededor de la batería. "Dios mío, qué bonito es estar aquí otra vez, y casi terminar aquí. Esto va a ser muy emocionante. Os lo agradezco ya a todos de antemano: muchas gracias a todos", ha dicho Fito al acabar el tema.
Los gritos más ensordecedores han llegado con Por la boca vive el pez, un clásico del pop rock al que le han seguido Me equivocaría otra vez, Los cuervos se lo pasan bien, Entre la espada y la pared, A quemarropa y El monte de los aullidos, canción que da nombre al último disco del grupo y que hace alusión a una sensación casi "espiritual" que experimenta Fito al componer: "Siempre que estoy escribiendo, estoy como tres centímetros elevado, y si no consigo eso, es que estoy escribiendo de oficio. Me parece bonito pensar que es un monte y que te vas a aullar", dijo para EFE.
Bajo esa emoción debió componer Volverá el espanto, un tema antibelicista que ha estado acompañado por vídeos en la pantalla de lugares arrasados por la guerra. "Todo duele tanto, que al tercer asalto / Quieres desaparecer / [...] / Y quedaron marcas, y dejaron huellas / Las que nadie quiere ver", dice la letra.
Fito, al público: "Sois una puta bendición"
En Cielo hermético, la pantalla ha mostrado un primer plano de Carlos tocando la guitarra, incidiendo una vez más en la importancia de la música en directo en la concepción artística de Fito & Fitipaldis. Cada vez cadáver ha comenzado con las palmas del público y, en Whisky barato, los protagonistas han sido el violín y el acordeón.
En ese momento, Fito ha pedido al público que grite lo más fuerte que pueda para grabar la escena y enseñarla en el siguiente concierto en Madrid, algo que lleva haciendo durante toda la gira. "Hemos recuperado una buena costumbre, que es grabar un saludo de ciudad en ciudad", ha explicado el cantante.
Pronto ha vuelto a sonar la música con la actuación de Como un ataúd, durante la que una mujer del equipo técnico ha realizado un pequeño ajuste en el micrófono de Carlos que no ha interrumpido el concierto. Así, ha empezado a sonar Acabo de llegar con un intrigante solo de guitarra de Fito con el recinto casi a oscuras, únicamente iluminado por una tenue luz roja. Tras terminar esta actuación con otra larga instrumental, el cantante ha presentado a la banda durante más de seis minutos, demostrando una vez más qué significa ser un grupo de música.

Tras La casa por el tejado, Fito ha concedido otro pequeño discurso para agradecer el apoyo de todos esos fans que viajan desde distintos países. "Para los de casa me sobran besos", ha bromeado. Y, antes de seguir cantando, ha añadido: "Si me ayudáis a cantar...". Acto seguido, todo el Movistar Arena ha empezado a entonar Soldadito marinero, donde se han fusionado las luces y los coros del público con la emoción y la euforia del arreglo en directo del mayor éxito del grupo.
Y, una vez realizado el mítico falso final del concierto, Fito & Fitipaldis ha vuelto al escenario para cerrar el show con tres últimas canciones. Una de ellas ha sido La noche más perfecta, un tema muy especial para la banda. Tras intentar regrabar el tema en el estudio, finalmente decidieron publicar la maqueta: "No tenía ese sentimiento. Es la única canción que hemos dejado de la maqueta. No conseguimos darle esa magia en la siguiente sesión", contó Fito en Cuerpos especiales para presentar su último disco. Y la banda ha intentado transmitir esa misma emoción en directo, donde un foco vertical ha alumbrado a Fito mientras el público ha vuelto a encender sus linternas.
Así, ha llegado Entre dos mares, el único tema en el repertorio de Platero y Tú, el anterior grupo de Fito. El final ha llegado con Antes de que cuente diez, donde el grupo ha cerrado el concierto con una tremenda exhibición de Eduardo a la batería.

"Muy bien el concierto", ha valorado una fan al salir del Movistar Arena. Porque, sin grandes alardes escénicos, este ha sido un concierto donde la música ha cautivado al público.