EN LA PREMIER DE MAYHEM REQUIEM

Lady Gaga entierra su era 'Mayhem' con un desfile fúnebre en Los Ángeles

Lady Gaga vuelve a hacer que un evento sea inolvidable con su capacidad performática, y esta vez ha hecho todo un recorrido simulando un desfile fúnebre en Los Ángeles, con compañeros clave de su carrera y música acorde a la temática antes de celebrar la premier de su concierto televisado, MAYHEM Requiem.

Lady Gaga pone fin a su era más oscura con 'MAYHEM: Requiem', el funeral de su disco

Lady Gaga en la presentación de 'MAYHEM Requiem' en Los Ángeles
Lady Gaga en la presentación de 'MAYHEM Requiem' en Los Ángeles | GETTY

Europa FM

Madrid15/05/2026 13:45

Lady Gagalo ha vuelto a hacer: ha conseguido elevar a la enésima potencia su identidad como artista, a base de volcar toda su estética en el evento de presentación de MAYHEM Requiem, un concierto especial con el que cierra su última era musical.

Para presentar el concierto, la artista organizó una auténtica procesión fúnebre en pleno corazón de Los Ángeles: comenzó en la tienda de Apple de The Grove y avanzó lentamente hasta el AMC The Grove 14, donde se proyectó el especial. Pero esto no era una alfombra roja convencional, sino que era el entierro simbólico de toda una era artística.

Acompañada por unos cuarenta performers muchos de ellos integrantes históricos del equipo de Gaga— la cantante apareció rodeada de bailarines vestidos como figuras fantasmales y personajes sacados de una ópera gótica decadente. Entre ellos estaban Ian McKenzie, Victor Rojas y China Taylor, habituales colaboradores del universo visual de Gaga. La coreografía estuvo firmada por Chris Downey-Asher y SaraAnne Fahey.

Pero uno de los elementos más impactantes fue la música: una banda de metales de ocho integrantes interpretaba versiones sombrías y lentas de canciones de MAYHEM, inspiradas en los funerales jazz de Nueva Orleans. Las canciones, originalmente explosivas y caóticas, se transformaban así en elegías melancólicas, como si Gaga estuviera caminando entre los restos de su propio álbum.

Una estética acorde a la performance

Toda la estética de la procesión reforzaba esa idea de decadencia y renacimiento. Predominaban los tonos negros, rojos y blancos, las rosas marchitas, los velos, el maquillaje espectral y un vestuario que mezclaba romanticismo victoriano, glamour funerario y referencias religiosas.

También había influencias claras del expresionismo alemán, la ópera gótica, el teatro experimental y el imaginario vampírico clásico. No dejaba de ser una misa oscura convertida en performance pop, e incluso el contraste entre esa puesta en escena tan lúgubre y el entorno comercial y luminoso de The Grove hacía que todo resultara todavía más surrealista y cinematográfico.

Cabe recordar que en la tradición clásica, un réquiem es una ceremonia musical dedicada a los muertos. Y Gaga llevó esa idea en la despedida de una era que la ha vuelto a encumbrar en lo más alto.

No es la primera vez que lo hace: Lady Gaga siempre ha tirado de teatralidad con discos anteriores. De hecho, muchos little monsters interpretan que la intérprete de Judas es una artista que constantemente 'mata' versiones anteriores de sí misma para renacer bajo una nueva identidad creativa.