UNA HISTORIA PARALELA

Por qué 'Ojos de Gata' de Los Secretos y 'Y nos dieron las 10' de Joaquín Sabina empiezan igual

Son dos canciones imprescindibles de dos de los artistas más importantes de la música de los 90 en nuestro país. Pero además de éxito, Ojos de Gata y Y nos dieron las 10comparten autor: Joaquín Sabina. ¿O son canciones de Enrique Urquijo? ¿Quizás sean obra de los dos?

Madrid17/04/2024 08:10

Estas son las tres primeras estrofas de la canción Ojos de gata, que fue uno de los sencillos del disco Adiós tristeza que Los Secretos lanzaron en 1991.

"Fue en un pueblo con mar

una noche después de un concierto.

Tú reinabas detrás

de la barra del único bar que vimos abierto.

Cántame una canción al oído

te sirvo y no pagas.

Sólo canto si tú me demuestras

que es verde la luz de tus ojos de gata.

Loco porque me diera

la llave de su dormitorio

esa noche canté

al piano del amanecer todo mi repertorio."

Y estos son los versos iniciales de la icónica y múltiples veces versionada canción de Joaquín Sabina Y nos dieron las diez, incluida en su LP Física y Química, publicado en 1992:

"Fue en un pueblo con mar, una noche después de un concierto.

Tú reinabas detrás de la barra del único bar que vimos abierto.

Cántame una canción, al oído, y te pongo un cubata.

Con una condición: que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata.

Loco por conocer los secretos de tu dormitorio,

esa noche canté al piano del amanecer todo mi repertorio."

La conexión entre la letra de las dos canciones es evidente, pero la verdad sobre su verdadero vínculo se mantuvo en secreto durante mucho tiempo.

Al principio se pensó que Sabina se la había copiado a Urquijo, porque Ojos de Gata se publicó primero; después se creyó que era una letra hecha entre ambos músicos; y finalmente se descubrió que la autoría era de Sabina.

Pero ¿cuál es la historia detrás de esos dos temas que fueron dos éxitos de aquellos años 90?

La letra en una servilleta

A finales de los 80, principios de los 90, Enrique Urquijo y Joaquín Sabina —que según el de Úbeda, “eran prófugos primos y amigos”— compartieron muchas noches por Malasaña.

Una de aquellas madrugadas, entre alcohol, charlas y otras sustancias, el cantante de Los Secretos se sinceró con el autor de Yo me quedo en Madrid sobre la crisis de inspiración que atravesaba en ese momento en el que estaba ultimando el nuevo disco del grupo madrileño.

No le salían las canciones y entonces Sabina le mostró unos versos que había anotado en una servilleta, versos que escribió en Lanzarote tras un concierto, como explicó Pancho Varona, y que terminaron convirtiéndose en el vals más versionado y bailado en las fiestas populares.

"A él le gustó mucho y se la llevó. Me dijo que si podía hacer lo que quisiera. Naturalmente. E hizo lo que quería. Y yo también hice lo que quería", contó Sabina en el documental Una vida a tu lado con motivo del 40º aniversario del grupo madrileño.

En el taxi de vuelta, Enrique Urquijo comenzó a escribir Ojos de Gata a partir de aquellos apuntes que Sabina había hecho en una servilleta. "Una canción que no imaginábamos que se convertiría en uno de nuestros clásicos", asegura la banda ahora liderada por Álvaro Urquijo.

"Lo que sí es cierto es que es una canción conjunta con el maestro Joaquín Sabina. Una canción con el mismo principio y dos finales diferentes…", explican en su perfil de Instagram.

¿Sus más y sus menos?

Enrique Urquijo y Joaquín Sabina no se volvieron a encontrar hasta después de unos meses y el de Úbeda no sabía que el autor de Déjame había transformado esos versos en una canción que enseguida ocupó los primeros puestos de las radiofórmulas.

"A mí lo que me dijo (Sabina): 'Bueno, es una cosa muy extraña, pero voy a cobrar derechos de autor por dos canciones con la misma letra' como diciendo que no le importaba", relata Álvaro Urquijo en la serie-documental Pongamos que hablo de Sabina, insistiendo en el beneplácito del autor.

Sin embargo, según Miguel Ángel Bargueño, autor de Adiós tristeza, la biografía del líder de Los Secretos, fallecido el 17 de noviembre de 1999, todo esto generó algunos roces entre los dos autores que "a punto estuvieron de derribar la amistad que les unía".

Hay otras versiones que apoyan el relato de Bargueño: según algunos críticos y periodistas, Sabina compuso Y nos dieron las diez como canción de relleno para su álbum Física y química. Él, en medio de su malestar con Enrique Urquijo, no quiso que fuese single, pero la compañía decidió que sí.

"Caso único del mundo de la música, de dos temas que empiezan igual, pero acaban diferentes y llegan a los números 1 de las listas de éxito", incidían en el especial por el 70 aniversario de Joaquín Sabina en el programa Dicho con música en Radio Exterior.