Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de EuropaFm en tu móvil.

PESADILLA ANTES DE NAVIDAD

Una madre advierte sobre qué juguete no regalar a los niños muy pequeños

Hillary Hard compró a su hijo una de las famosas arañas Yellies!, que se ponen en movimiento a partir de los gritos que escuchan a su alrededor. A través de Facebook, la madre ha explicado por qué no ha sido el mejor regalo para su hijo.

@europa_fm  | Madrid | 07/12/2018

Un niño en una tienda de juguetes

Un niño en una tienda de juguetes / Pixabay

El mensaje una madre advirtiendo sobre las consecuencias de regalar arañas Yellies! a los niños ha sido muy útil para otros padres, que seguro que contemplaban comprar este pequeño juguete para su hijo estas Navidades. Ha sido en Facebook donde Hillary Hard ha compartido su experiencia y otros padres han aplaudido si sinceridad y honestidad.

Su relato acumula más de 350.000 compartidos y 129.000 comentarios.

"Dejadme compartir con vosotros el gran fracaso como madre que viví anoche", empieza la publicación, acompaña de una foto de su hijo llorando al lado del juguete.

Encontró el producto en Amazon y le pareció perfecto para su hijo, que según ella es "chillón y escandaloso". Ni madre ni hijo pudieron aguantar a Navidad a abrirlo y ahí fue cuando comenzó la pesadilla.

"Lo vi bien. Lo probé. Me sorprendió lo potente que era su motor... Lo rápido que se movían sus pequeñas patitas... Cómo sus espeluznantes y pequeños ojos proyectan una resplandeciente luz verde radioactiva en la oscuridad", cuenta.

"Lo miró y echó la cabeza hacia atrás. Y luego, le grité [a la araña]. Empezó a correr. Leo empezó a gritar... Cuanto más alto gritaba, más rápido le perseguía la araña. Él corría. Y ahí fue cuando descubrimos que la araña se para de forma abrupta... durante unos segundos... gira alrededor de sí misma... y luego gira hacia donde escucha ruidos... y entonces coge esa dirección. Más gritos. La araña corre más rápido". Y el pobre niño quedó acorralado en una esquina sin saber qué hacer, llorando.

"En resumen, quizás una pequeña araña eléctrica que se alimenta con los gritos de terror... no es la mejor idea para regalar a un niño pequeño en Navidad. Dentro de 10 años hablamos de esto en terapia", termina la madre, que tras publicar este post contó a la web Love What Matters que lo volvió a intentar.

"Leo no ha vencido su miedo, pero ha adoptado una actitud más combativa... Ahora se defiende. Zapato en mano, ha puesto a su enemigo patas arriba. RIP", dice la web.

Últimas Noticias